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SEPTIEMBRE MES DE LA BIBLIA





Septiembre mes de la Biblia
La intención es que durante este mes, en todas las comunidades cristianas, se desarrollen algunas actividades que nos permitan acercarnos mejor y con más provecho a la Palabra de Dios.
Propuestas para escuchar la Palabra
1. La lectura diaria de los textos bíblicos litúrgicos es una excelente ayuda para profundizar en la Palabra de Dios. De esta manera nos unimos a toda la Iglesia que ora al Padre meditando los mismos textos. También nos acostumbramos a una lectura continuada de la Biblia, donde los textos están relacionados y lo que leemos hoy se continua con lo de mañana. La lectura diaria de los textos (para lo cual Liturgia Cotidiana es una excelente herramienta) constituye una "puerta segura" para escuchar a Dios que nos habla en la Biblia.
2. - ¿Has leído alguna vez un evangelio entero "de corrido"? Es muy interesante descubrir la trama de la vida de Jesús escrita por cada evangelista. Muchos detalles y relaciones entre los textos que cada evangelista utiliza quedan al descubierto cuando uno hace una lectura continuada. Este mes es propicio para ofrecerle a Dios este esfuerzo. Te recomendamos la lectura del evangelio de Marcos. No es muy largo, en unas horas se puede leer. Al ser el primero de los sinópticos, los otros (Mateo y Lucas) lo siguen en el esquema general. Por lo tanto es una muy buena "puerta de entrada" al mensaje de Jesús.
3. Otra posibilidad para poner en práctica este mes (y tal vez iniciar un hábito necesario y constructivo) es la oración con los salmos. Los mismos recogen la oración del pueblo de Dios a lo largo de casi mil años de caminata del pueblo de Israel. Nos acercan la voz del pueblo que ora con fe, y la palabra de Dios, que nos señala esta manera de orar para acercarnos y escuchar sus enseñanzas. En los salmos podemos encontrar una inmensa fuente de inspiración para la oración. Hay salmos que nos hablan de la alegría, de las dificultades y conflictos, de la esperanza, del abatimiento, del dolor, de la liberación y la justicia, de la creación, de la misma Palabra de Dios (salmo 118, el más largo de todos). Aprender a rezar con los Salmos es una "puerta siempre abierta" para el encuentro con el Dios de la Vida.
4. La lectura orante de la Palabra, realizada en comunidad, nos pone en sintonía con la voluntad de Dios. Es un ejercicio clave para el crecimiento en la fe. La fuerza de la comunidad nos alienta para encontrar en los textos la fuerza del Espíritu. Todos aprendemos juntos y nos enriquecemos con el aporte de cada uno. Existen muchos métodos de lectura orante. Simplificando al máximo podemos decir que los siguientes cuatro pasos son los más comunes:
Lectura
Meditación
Oración
Compromiso
La lectura orante siempre desemboca en un desafío para vivir. La Palabra de Dios nos desafía a seguir los pasos de Jesús y cambiar nuestra vida.
La lectura orante, practicada en comunidad, es una "puerta-espejo" que nos interpela y nos ayuda a discernir cómo vivir y practicar su Palabra en nuestros días.

"Tampoco faltan rebrotes peligrosos de fideísmo, que no acepta la importancia del conocimiento racional y de la reflexión filosófica para la inteligencia de la fe y, más aún, para la posibilidad misma de creer en Dios. Una expresión de esta tendencia fideísta difundida hoy es el « biblicismo », que tiende a hacer de la lectura de la Sagrada Escritura o de su exégesis el único punto de referencia para la verdad. Sucede así que se identifica la palabra de Dios solamente con la Sagrada Escritura, vaciando así de sentido la doctrina de la Iglesia confirmada expresamente por el Concilio Ecuménico Vaticano II.
La Constitución Dei Verbum, después de recordar que la palabra de Dios está presente tanto en los textos sagrados como en la Tradición, afirma claramente: « La Tradición y la Escritura constituyen el depósito sagrado de la palabra de Dios, confiado a la Iglesia. Fiel a dicho depósito, el pueblo cristiano entero, unido a sus pastores, persevera siempre en la doctrina apostólica ». La Sagrada Escritura, por tanto, no es solamente punto de referencia para la Iglesia. En efecto, la « suprema norma de su fe » proviene de la unidad que el Espíritu ha puesto entre la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia en una reciprocidad tal que los tres no pueden subsistir de forma independiente.
No hay que infravalorar, además, el peligro de la aplicación de una sola metodología para llegar a la verdad de la Sagrada Escritura, olvidando la necesidad de una exégesis más amplia que permita comprender, junto con toda la Iglesia, el sentido pleno de los textos. Cuantos se dedican al estudio de las Sagradas Escrituras deben tener siempre presente que las diversas metodologías hermenéuticas se apoyan en una determinada concepción filosófica. Por ello, es preciso analizarla con discernimiento antes de aplicarla a los textos sagrados."
Juan Pablo II
Fides et ratio
14 de Setiembre de 1998
Para finalizar, los católicos durante el mes de septiembre debemos dedicarlo a iniciar el conocimiento y divulgación de los textos bíblicos, ya que quien se llame cristiano tendría que conocer la historia de la salvación y la Palabra de Dios, interpretadas auténtica y fielmente por el Magisterio de la Iglesia.
La Biblia, para todas las denominaciones cristianas, contiene la Revelación y es, como todo libro sagrado, la fuente del conocimiento y el compromiso de vida en lo referente a la fe.
Cada año, la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana, la Iglesia Ortodoxa e Iglesias Evangélicas celebrarán el Mes de la Biblia.
Cada comunidad celebrará el mes con énfasis de acuerdo a su historia y tradición.
La Iglesia Católica Romana recordando a San Jerónimo, (a quien conmemoramos el 30 de septiembre), traductor de la Vulgata, la Biblia en lengua latina; la Ortodoxa haciendo memoria que fue en idioma griego que se escribieron los Santos Evangelios y los demás libros del Nuevo Testamento y las Iglesias Evangélicas conmemorando la publicación, el 26 de septiembre de 1569, de la primera traducción de los Textos Bíblicos a la lengua española, traducción realizada por Casiodoro de Reina y conocida como la “Biblia del Oso” ya que en su portada estaba representado dicho animal.
Muy pocos saben que esta Biblia, pese a ser fruto del trabajo de un activo protestante contenía todos los textos propios de la Biblia Vulgata latina de San Jerónimo, mencionada al inicio, que es el texto oficial de la Biblia para toda la iglesia católica romana.
Algo de historia
La palabra Biblia se origina, a través del latín, en la expresión griega τα βιβλ?α τα ?για (ta biblía ta haguia; los libros sagrados), acuñada por vez primera en I Macabeos 12:9, siendo βιβλ?α plural de βιβλ?ον (biblíon, ´papiro´ o ´rollo´, usado también para ´libro´). Se cree que este nombre nació como diminutivo del nombre de la ciudad de Biblos (Β?βλος), importante mercado de papiros de la antigüedad.
Esta frase fue empleada por los hebreos helenizados (aquellos que habitaban en ciudades de habla griega) mucho tiempo antes del nacimiento de Jesús de Nazaret para referirse al Tanaj o Antiguo Testamento. Muchos años después empezó a ser utilizada por los cristianos para referirse al conjunto de libros que forman el Antiguo Testamento así como los Evangelios y las cartas apostólicas, es decir, el Nuevo Testamento. Para ese entonces ya era común utilizar las dos primeras palabras de la frase, τα βιβλ?α, a manera de título.
Ya como título, y habiendo perdido el artículo τα, se empezó a utilizar en latín como biblia sacra (los libros sagrados) y de ahí fue transmitido a las demás lenguas.
La Biblia es una compilación de textos que en un principio eran documentos separados (llamados "libros"), escritos primero en hebreo, arameo y griego durante un dilatado periodo de tiempo y después reunidos para formar el Tanaj (Antiguo Testamento para los cristianos) y luego el Nuevo Testamento. Ambos testamentos forman la Biblia cristiana. En sí la Biblia fue escrita a lo largo de aproximadamente 1000 años (900 a. C. - 100 d. C.). Los textos más antiguos se encuentran en el Libro de los Jueces ("Canto de Débora") y en el Pentateuco, que son datadas en la época de los dos reinos (siglos X a VIII a. C.). El libro completo más antiguo, el de Oseas es también de la misma época.
El canon católico romano de la Biblia que conocemos hoy fue sancionado por primera vez en el Concilio de Hipona en el año 393 de nuestra era, por la Iglesia Católica. Dicho canon de 73 libros (46 pertenecientes al llamado Antiguo Testamento, incluyendo 7 libros llamados actualmente Deuterocanónicos -Tobías, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc- y 27 al Nuevo Testamento) fue confirmado en el Sínodo de Roma en el año 380, y ratificado en el Concilio de Cartago en el año 397, y luego nuevamente confirmado por decreto en la cuarta sesión del Concilio de Trento del 8 de abril de 1546.
Versiones castellanas de la Biblia Católica
Vienen éstas de la traducción hecha por San Jerónimo (Dalmacia, Yugoeslavia, 342-420) al latín, versión oficial de la Iglesia por casi 15 siglos. El primer intento estuvo a cargo de la corte del Rey Alfonso X, El Sabio, en 1280, conocida como la Biblia Alfonsina; en 1430, el Gran Maestre de la orden de Calatrava, Don Luis de Guzmán, patrocina a Mosé Arragel para realizar otra traducción, conocida como la Biblia de Alba.
En 1944 se publica la llamada de Nácar-Colunga, publicada por la Biblioteca de Autores Cristianos que no usa la traducción de la Vulgata como fuente si no usa los originales.
La Biblia de Jerusalén aparece en 1967, también basada en los textos originales. La primera edición de la Biblia latinoamericana, con el lenguaje propio de la región, es editada por primera vez en 2001. En el año 2005 se presentó, tras 33 años de trabajo, la Biblia de Navarra, para hacerla se tomaron como fuente los textos originales en hebreo, arameo y griego.
A continuación podrán encontrar enlaces a sitios de interés bíblico y que cuentan con varios recursos útiles para la Animación Bíblica de la Pastoral:


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SAN JOSE OBRERO

San José, Obrero Hoy la Iglesia recuerda, en el día de los trabajadores, a san José, obrero. Pablo VI se ha expresado al respecto: "Vosotros, los hijos del trabajo, que durante siglos habéis sido los esclavos de la labor, buscad a aquel que declara que la vida es sagrada, que el obrero es libre de las cadenas que la primacía del materialismo y del egoísmo económico ha soldado no sólo en torno de los puños de los trabajadores, sino en torno de su corazón y de su espíritu... Buscad un principio, una razón que haga a los hombres iguales, solidarios entre sí, y que les devuelva la fraternidad. Y ello no en el odio contra otros hombres... Ya que todos viven en una comunidad natural, que traten de formar una sociedad humana y que sientan la grandeza de ser un pueblo". El mundo humano es el mundo del trabajo, hecho por la inteligencia, a través de las manos que en medio de la naturaleza señalaron el camino del progreso y la cultura. Dios concedió manos a otras especies, pero sólo a la mano del hombre le dio el carácter de herramienta. Toda la técnica sobre la cual se asienta la civilización es prolongación de esa mano que Dios otorgó al hombre. Hoy celebramos al padre nutricio de Jesús, justo y humilde carpintero de Nazaret, que pasa la vida no sólo en la meditación y la oración, sino también en las fatigas de su artesanía. José es el símbolo de la prudencia, del silencio, de la generosidad, de la dignidad y de la aplicación en el trabajo; también lo es de los derechos y de los deberes respecto del trabajo. San José fue un auténtico obrero en el pleno sentido de la palabra, y el único hombre que compartió con el Hijo de Dios la tarea de todos los días. Recordamos hoy a todos los trabajadores de nuestra patria y del mundo, pidiendo al cielo para que sean instrumento de paz, de evangelización, de serena inteligencia, de valor y de confianza en sí mismos, de esperanzas de bien y de fervientes voluntad, dignos y sin retaceos en la hermandad de los hombres. Hoy la Iglesia recuerda, en el día de los trabajadores, a san José, obrero. Juan Pablo II enseña que los hombres descubren pronto la cruz en su trabajo; precisamente por ello el esfuerzo humano es redentor, pues Cristo lo ha unido a su pasión: también él fue obrero y predicó su evangelio del trabajo conociendo íntimamente esta realidad que tiene por protagonistas a todos los hombres y mujeres del mundo. Otros Santos cuya fiesta se celebra hoy: Nuestra Señora de Estíbaliz. Santos: Jeremías, profeta; Amador, Asaf, obispos; Orencio, Paciencia, Columba, Anonimata, Andéolo, Segismundo, rey, mártires; Peregrino, Isidora, Arnulfo, Cariulfo, Domardo, Ricardo Pampuri, confesores; Grata, viuda.

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MOISES LOS 10 MANDAMIENTOS

MOISES LOS 10 MANDAMIENTO

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CREO EN DIOS PADRE TODO PODEROSO

EL CREDO
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Vírgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
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ORACION DE AÑO NUEVO


Se acerca el fin del 2014 y el mundo entero se prepara para recibir el nuevo año con fiestas y fuegos artificiales, pero muchos olvidan de celebrarlo con Dios, dueño de la vida y el tiempo. Por ello te compartimos esta oración para rezarla junto con tu familia y amigos antes de la medianoche del 31 de diciembre. Se recomienda estar alrededor del nacimiento o pesebre. Juntos comienzan diciendo: “En el nombre del Padre…” Luego se hace la siguiente oración: “Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de TI. Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir. Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría. Pero también, Señor, hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo. También por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón. A pocos minutos de iniciar un nuevo año, detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos. Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría. Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz. Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes. Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso. Amén.” Para terminar, los participantes se agarran de las manos y rezan un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. Luego, entre todos, se dan un abrazo diciendo: “la paz sea contigo”.
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HISTORIA DE LA NAVIDAD

El día de Navidad es el 25 de diciembre, cuando se conmemora el Nacimiento de Jesucristo en Belén según los evangelios de San Mateo y San Lucas. Después de la Pascua de Resurrección es la fiesta más importante del año eclesiástico. Como los evangelios no mencionan fechas, no es seguro que Jesús naciera ese día. De hecho, el día de Navidad no fue oficialmente reconocido hasta el año 345, cuando por influencia de San Juan
Crisóstomo y San Gregorio Nacianceno se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Natividad. De esta manera seguía la política de la Iglesia primitiva de absorber en lugar de reprimir los ritos paganos existentes, que desde los primeros tiempos habían celebrado el solsticio de invierno y la llegada de la primavera. La fiesta pagana más estrechamente asociada con la nueva Navidad era el Saturnal romano, el 19 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la agricultura, que se celebraba durante siete días de bulliciosas diversiones y banquetes. Al mismo tiempo, se celebraba en el Norte de Europa una fiesta de invierno similar, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el Sol brillara con más fuerza. Edad Media, Nacimiento y villancicos Una vez incorporados estos elementos, la Iglesia añadió posteriormente en la Edad Media el nacimiento y los villancicos a sus costumbres. En esta época, los banquetes eran el punto culminante de las celebraciones. Todo esto tuvo un abrupto final en Gran Bretaña cuando, en 1552, los puritanos prohibieron la Navidad. Aunque la Navidad volvió a Inglaterra en 1660 con Carlos II, los rituales desaparecieron hasta la época victoriana Siglo XIX, Árbol y postales de Navidad La Navidad, tal como la conocemos hoy, es una creación del siglo XIX. El árbol de navidad, originario de zonas germanas, se extendió por otras áreas de Europa y América. Los villancicos fueron recuperados y se compusieron muchos nuevos (la costumbre de cantar villancicos, aunque de antiguos orígenes, procede fundamentalmente del siglo XIX). Las tarjetas de navidad no empezaron a utilizarse hasta la década de 1870, aunque la primera de ellas se imprimió en Londres en 1846. Santa Claus y el Espíritu de Navidad La familiar imagen de Santa Claus, con el trineo, los renos y las bolsas con juguetes, es una invención estadounidense de estos años, aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja, y proceda en parte de San Nicolás y una jovial figura medieval, el espíritu de navidad. Navidad Hoy día Actualmente, la Navidad es tiempo de gran actividad comercial e intercambio de regalos, reuniones y comidas familiares. En Occidente se celebra la Misa del gallo en iglesias y catedrales. En los países de América Latina, de arraigada tradición católica, se celebra especialmente la Nochebuena (24 de diciembre) con una cena familiar para la que se elaboran una diversidad de platos, postres y bebidas tradicionales. También se acostumbra asistir a la Misa del gallo y celebrar con cohetes y fuegos artificiales. Misa del Gallo es el final de un largo cúmulo de celebraciones propias de la vigilia del solsticio de invierno, a imagen y semejanza de la vigilia del solsticio de verano, la de San Juan. Es una fiesta solar en la que en su día el fuego jugó un papel primordial, igual que en la vigilia de San Juan. El que esta celebración acabase siendo una Misa, es un triunfo de la disciplina eclesiástica sobre la libertad y hasta el libertinaje de las celebraciones profanas.

La Navidad se celebra litúrgicamente con tres misas: la de medianoche, la del alba y la del mediodía, que cubren todo el desarrollo de los festejos navideños. En esta noche en que se celebraba el despertar del sol (es cuando empieza a alargar el día), no se debía dormir, sino que había que pasarse toda la noche de fiesta. Con el cristianismo esas fiestas se cristianizaron, siendo el nuevo eje de la misma Jesús recién nacido. Otro de los protagonistas de esta misa tan festiva, y que podía llegar a durar horas, era el gallo, que es el que pudo dar nombre a esta misa. Por empezar, esta misa no se celebraba a medianoche como ahora, sino al alba. De hecho, esta celebración antes de llamarse misa, se llamó maitines (el primer rezo litúrgico, que se hace al rayar el alba), y estaba amenizada con el canto del gallo (uno solo) que se llevaba a misa con este objetivo. Cada canto del gallo era celebrado con gran jolgorio y alborozo. En estas singulares misas hasta se comía y se bebía, bajo la vigilante mirada del sacerdote, que presidía la "misa" y procuraba introducir en ella todos los elementos religiosos que era posible. Otro nombre que tuvo esta celebración nocturna de la Navidad (y aún se conserva en las Baleares) es la de Calenda. Se llamaba así a la lectura de las vidas de los santos importantes que se celebraban a lo largo del año. Estas calendas en las mayores solemnidades se acompañaban de representación sacra, cantada y bastante festiva. La de Navidad era la Calenda por antonomasia. De ahí vino el nombre de calendario, que era el listado de las calendas (es decir de las fiestas religiosas) del año. He ahí un recorrido por las formas más arcaicas de la celebración de la Vigilia de la Navidad, que se fue haciendo cada vez más seria y formal, hasta convertirse en Misa del Gallo. El apellido de esta misa es el único resto que nos queda de la antigua informalidad de esta misa, que de hecho era una vigilia de formato muy honesto, con profunda marca religiosa, que se fue acentuando cada vez más.
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QUE NOS ENSEÑA LA NAVIDAD

¿Qué nos enseña la Navidad? La Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia porque en ella celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna Por: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net La Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia porque en ella celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna. La Navidad, a pesar de ser una fiesta cristiana, se ha popularizado en todo el mundo. Efectivamente, hasta los no creyentes celebran "las fiestas de diciembre", como se les dicen. Los regalos, los pinos adornados y los Santa Claus abundan en esta época y el gasto familiar se eleva a las nubes. Por desgracia, el verdadero sentido de celebrar el nacimiento de Cristo se ha transformado en un mero intercambio de regalos, tal como lo hacían los paganos griegos y romanos para las fiestas de la Saturnalia, es decir, el inicio del invierno. Un poco de historia Emmanuel significa Dios con nosotros. La celebración de la Navidad nos recuerda que Dios no está lejos, sino muy cerca de nosotros. En Navidad, celebramos al Niño Jesús que es Hijo de Dios. En Él, Dios nos mostró su rostro humano, para salvarnos y amarnos desde la tierra. Jesús es el Hijo unigénito de Dios, imagen perfecta del Padre, lleno de gracia y de verdad. ¿Qué nos enseña la Navidad? La celebración de la Navidad es un momento privilegiado para meditar en el texto evangélico de San Lucas 2, 1-20, en donde se narra con detalle el Nacimiento de Cristo. Podemos reflexionar las virtudes que encontramos en los diferentes personajes involucrados y luego, aplicarlas a nuestra vida: María nos enseña a ser humildes, a aceptar la voluntad de Dios, a vivir cerca de Dios por medio de la oración, a obedecer a Dios y a creer en Dios. José nos enseña a escuchar a Dios y hacer lo que Él nos diga en nuestra vida, aunque no lo entendamos y a confiar en Dios. Jesús nos enseña la sencillez. A Dios le gusta que seamos sencillos, que no nos importen tanto las cosas materiales. Jesús, a pesar de ser el Salvador del mundo, nació en la pobreza. Los pastores nos enseñan que la verdadera alegría es la que viene de Dios. Ellos tenían un corazón que supo alegrarse con el gran acontecimiento del nacimiento de Cristo. El 25 de diciembre se celebra la Navidad. Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo y enseñarnos el camino para la vida eterna. Jesucristo es luz, amor, perdón y alegría para todos los hombres y mujeres de buena voluntad. La Sagrada Familia nos da ejemplo de la aceptación de la Voluntad de Dios, viviendo con sencillez, humildad y alegría el nacimiento de Jesús en el Portal de Belén. Actividad en familia La persona que dirige, lee y pide a los demás miembros del grupo que cuando ella se detenga en las palabras negritas, ellos tendrán que adivinar la palabra que falta para completar la historia. "En una ciudad llamada Nazaret vivía una joven llamada María. María amaba mucho a Dios y estaba comprometida para casarse con un hombre muy bueno que se llamaba José y era carpintero. Un día, se le apareció a María el Ángel Gabriel mandado por Dios y le preguntó si quería ser la Madre del Hijo de Dios y le explicó que el Espíritu Santo vendría sobre ella. María contestó que sí aceptaba. José se preocupó mucho cuando María le dijo que iba a tener un bebé. Pero una noche, Dios le mandó a José un mensaje. El ángel le dijo en sueños que no dudara en casarse con María pues el Hijo que Ella estaba esperando era el Hijo de Dios y que salvaría a los hombres del pecado. José despertó y fue a buscar a María, la llevó a su casa y cuidó de ella. En aquellos días el Emperador César Augusto, dio la orden de que todos tenían que ir al pueblo de donde eran sus familias para empadronarse. José formaba parte de la familia de David que eran del pueblo de Belén. Entonces José y María tuvieron que ir al pueblo de Belén. El viaje fue muy difícil para la Virgen María porque ya había llegado el momento de que naciera el bebé . Tan pronto como llegaron a Belén, José empezó a buscar donde descansara María, pero no encontró ningún lugar porque todas las posadas estaban llenas de gente. Al final, José encontró un establo y llevó ahí a María. Al poco tiempo, nació el Niño Jesús. María envolvió al niño en pañales y lo acostó en un pesebre que José había preparado. Cerca de Belén habían unos pastores que cuidaban sus ovejas, entonces se les apareció un ángel de Dios y les dijo: No tengan miedo, les traigo buenas noticias, hoy ha nacido en Belén el niño que será el Salvador, vayan a verlo. De pronto, el Cielo se llenó de ángeles que cantaban a Dios diciendo: ¡Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra paz a los hombres de buena voluntad!. Los pastores corrieron hacia Belén y encontraron a José, María y el Niño Jesús tal como les habían dicho los ángeles. Adoraron al Niño y le ofrecieron regalos."



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Qué significa descendió a los infiernos

¿Qué significa descendió a los infiernos? Descenso del alma de Cristo, ya separada del cuerpo por la muerte, al lugar que también se llama sheol o hades En el Credo de los Apóstoles proclamamos que Cristo "descendió a los infiernos". ¿Qué significa? Este Credo, formulado en el siglo V, se refiere al descenso del alma de Cristo, ya separada del cuerpo por la muerte, al lugar que también se llama "sheol" o "hades". El Cuarto Concilio Lateranense, en el 1215, definió esta doctrina de Fe.
                                                                                                                                                                                                                      aa 
En este caso "infierno" no se refiere al lugar de los condenados sino que es "el lugar de espera de las almas de los justos de la era pre- cristiana" (Ott, p. 191). Entre la multitud de justos allí esperando la salvación, estaba San José, los patriarcas y los profetas, como todos aquellos que murieron en paz con Dios. Todos necesitaban, como nosotros, la salvación de Cristo para poder ir al cielo. Vea en las Sagradas Escrituras: Hechos 2,24; 2,31; Flp 2, 10, 1 Pedro 3,19-20, Ap 1,18, Ef 4,9. Padres de la Iglesia que enseñaron esta doctrina incluyen: San Justino, San Ireneo, San Ignacio de Antioquía, Tertuliano, San Hipólito, San Agustín. Santo Tomas Aquino enseña que el propósito de Cristo en descender a los infiernos fue liberar a los justos aplicándoles los frutos de la Redención (S. Th. III, 52, 5). El Catecismo de la Iglesia Católica sobre esta doctrina: Cristo descendió a los infiernos 632 Las frecuentes afirmaciones del Nuevo Testamento según las cuales Jesús "resucitó de entre los muertos" (Hch 3, 15; Rm 8, 11; 1 Co 15, 20) presuponen que, antes de la resurrección, permaneció en la morada de los muertos. Es el primer sentido que dio la predicación apostólica al descenso de Jesús a los infiernos; Jesús conoció la muerte como todos los hombres y se reunió con ellos en la morada de los muertos. Pero ha descendido como Salvador proclamando la buena nueva a los espíritus que estaban allí detenidos. 633 La Escritura llama infiernos, sheol o hades a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios. Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos, lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el "seno de Abraham". "Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos". Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados ni para destruir el infierno de la condenación, sino para liberar a los justos que le habían precedido. 634 "Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva..." (1 P 4, 6). El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anuncio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica de Jesús, fase condensada en el tiempo, pero inmensamente amplia en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres de todos 605 los tiempos y de todos los lugares porque todos los que se salvan se hacen partícipes de la Redención. 635 Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte para "que los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan". Jesús, "el Príncipe de la vida" (Hch 3, 15), aniquiló "mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al diablo y libertó a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud" (Hb 2, 14-15). En adelante, Cristo resucitado "tiene las llaves de la muerte y del Hades" (Ap 1, 18) y "al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos" (Flp 2, 10). Un gran silencio se cierne hoy sobre la tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey está durmiendo; la tierra está temerosa y no se atreve a moverse, porque el Dios hecho hombre se ha dormido y ha despertado a los que dormían desde hace siglos ... En primer lugar, va a buscar a nuestro primer padre, como a la oveja perdida. Quiere visitar a los que yacen sumergidos en las tinieblas y en las sombras de la muerte; Dios y su Hijo van a liberar de los dolores de la muerte a Adán, que está cautivo, y a Eva, que está cautiva con él ... Y, tomándolo de la mano, lo levanta diciéndole: "Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos y te iluminará Cristo". Yo soy tu Dios, que por ti me hice hijo tuyo, por ti y por todos estos que habían de nacer de ti ... Despierta, tú que duermes; porque yo no te he creado para que estuvieras preso en la región de los muertos. Levántate de entre los muertos; yo soy la vida de los que han muerto".[500] Copyright © 2001 SCTJM Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María




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MARIA NOS AMA PORQUE CRISTO MURIO POR NOSOTROS

De aquí brota otro motivo por el que somos tan amados por María, y es porque sabe que nosotros somos el precio de la muerte de su Jesús. Si una madre viera a uno de sus siervos rescatado por su hijo querido, ¡cuánto amaría a este siervo por este motivo! Bien sabe María que su Hijo ha venido a la tierra para salvarnos a los miserables, como él mismo lo declaró: "He venido a salvar lo que estaba perdido" (Lc 19,10). Y por salvarnos aceptó entregar hasta la vida: "Hecho obediente hasta la muerte" (Flp 2,8). Por consiguiente, si María nos amase fríamente, demostraría estimar poco la sangre de su Hijo, que es el precio de nuestra salvación . Se le reveló a la monja santa Isabel que María, que estaba en el templo, no hacía más que rezar por nosotros, rogando al Padre que mandara cuanto antes a su Hijo para salvar al mundo. ¡Con cuánta ternura nos amará después que ha visto que somos tan amados de su Hijo que no se ha desdeñado de comprarnos con tanto sacrificio de su parte! Las glorias de María
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UNA MADRE NO SE CANSA DE ESPERAR


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ORACIÓN PARA PEDIR PERDÓN ADIOS

















































Aquí me tienes Señor,parándome, después de la
centésima caída.Agradeciendo tu amor infinito,en la
misericordia de tu centenaria acogida. Vengo a
pedirte perdón urgente,por las mil veces que reduje el
amor,al círculo de mis cercanos.Por ignorar,
indolente,lo bueno de mis hermanos. Por recordar
con afectuoso sentimientosólo a quienes alimentaron
mi egoen algún generoso momento.Por las veces que
pude hacer algo más y mejor,y me auto disculpé con
débil argumento. Por haber extinguido el grato
recuerdo,de tantos miles que en la vida me han
ayudadoPor creer que siempre tenía la razónen mis
acciones y razonamientos.Perdón, Señor, por mis
caprichos personales,que impuse a los demás sin
esperar consentimiento.Por la rebeldía interior no
expresada,que disfracé en una acción obediente. Por
amar, sin demostrar el sentimiento.Por las veces que
mi amor urgente hacia ti,no se detuvo en mis
hermanos.Creyendo, ingenuamente,que llegaría
veloz,sin fraternal aditamento. Por la cobardía de no
cambiar lo suficientecuando una palabra o gesto lo
advirtió.Y por las veces que no tuve,la valentía de
señalar el error,al hermano fraternalmente. Por no
alinear la proa de mi débil barcahacia el temporal
violento,cuando tú me llamas a maravillosa
singladura,que durará eternamente.Finalmente,
perdóname, SeñorPor pedirte hoy público
perdón,cuando mis hermanos ya lo hicieron en
silencio.
AME
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Ídolos e imágenes sagradas

I. Aclaración bíblica
!Cuántas veces no hemos escuchado a los evangélicos y demás
cristianos acusar a los católicos de adorar imágenes ¡. lo que está
prohibido en la Biblia, cuando leemos: "Tenga, pues, mucho cuidado
de no caer en la perversión de hacer figuras que tengan forma de
hombre o de mujer, ni figura de animales, aves, reptiles o peces. Y
cuando miren al cielo y vean el sol, la luna, los estrellas y todos los
astros, no caigan en la tentación de adorarlos" (Deuteronomio 4,
15-19 ).
Para entender este decreto divino tenemos que situarnos en el
contexto histórico, geográfico, cultural y religioso en el momento en
que se escribió este libro del Pentateuco: cuando solamente el "pueblo
judío" como el "escogido", rendía tributo al único y verdadero Dios
revelado a Moisés en el monte Horeb (Exodo 20,3). Por el contrario,
las otros civilizaciones y pueblos antiguos que vivían en la región de la
Mesopotamia, adoraban falsos dioses (Josué 24,14).
II. Los ídolos de los paganos
Las Sagradas Escrituras hacen varias referencias de estas deidades
identificándolas con nombres propios. El principal de todos que
rivalizaba con Yahvé, era Baal que significa "Amo o Señor", dios de los
cananeos representado en forma de buey, y que fue sometido a la
prueba del fuego por el profeta Elías en el monte Carmelo (1 Reyes
18,20-40). También en Babilonio se encontraban los dioses Bel y
Marduc (Jeremías 6,23-27), y una enorme serpiente que fue destruida
por el profeta Daniel (14, 23-27): al igual, que Moloc, dios de los
amonitas con cabeza de toro y cuerpo de hombre ( 1 Reyes 11,7),
Dagon, ídolo de los filisteos con figura humana hasta la cintura, y
terminando en forma de cuerpo de pez (1Samuel 5,4), El becerro de
oro, construido por Aarón y los hebreos durante el éxodo (32,1-8).
Mélec, que significa ''rey", y se aplica en el Antiguo Testamento como
título a varios dioses legendarios (Isaías 57,9), la "diosa reina del
cielo" en Egipto (Jeremías 44, 16-19), al lado de Astarté, diosa
cananea de lo fertilidad, Milcom, otro ídolo de los amonitas , Quemos
dios de Moab ( 1 Reyes 11, 57), la estrella del dios Refán (Hechos
7,43),  Zeus y Hermes para los griegos (Hechos 14,11-12), además de
muchos dioses del Canaán (Salmo 106, 38), y de otros pueblo paganos
(Jueces 10,6). Todos ellos era imágenes de dioses hechos para
adorarlos (Hechos 7, 43).
Estos ídolos de los paganos eran elaborados con "oro, plata, Bronce,
hierro, madero y piedra"(Daniel 5,4), "tienen boca, pero no pueden
hablar tienen ojos, pero no pueden ver" ( Salmo 115, 4- 8), ya que
son verdaderos "altares de los demonios" ( 2 Reyes 23,8), "que no
sirven para nada" (Jeremías 2,11), ni pueden salvar ( Isaías 45,20).
Por eso, el apóstol San Juan recalca que hay que cuidarse de los
"dioses falsos" (1Juan 5,21), "Porque todos los dioses de los pueblos
son ídolos" (Apocalipsis 96,5). Mientras que San Pablo agrega "los
dioses hechos por los hombres no son dioses" (Hechos 9,26), "un
ídolo no tiene valor alguno en el mundo" (1Corintios 8,4).
III. Condenación de Yahvé a la idolatría
Hay tres razones por las que La Biblia condena este tipo de culto:
1. Porque era algo detestable ante los ojos de Dios: 'Yo soy el Señor,
ése es mi nombre, y no permitiré que den gloria a ningún otro, ni  que
honren a los ídolos en vez de a mí" (Isaías 42,8).
2. Porque el pueblo judío llegó o introducirlos en el templo sagrado de
Jerusalén, la ciudad escogida entre todas las tribus de Israel ( 1 Reyes
11,32), después de que el rey Salomón en su vejez Cayena en la
idolatría ( 1 Reyes 11, 4; Jeremías 7,30); lo que duró hasta la reforma
en el reinado de Josías (2 Reyes 23,4).
3. Porque los israelitas les ofrecieron en su honor vino y cereal (Isaías
57, 6), Incienso en altares de ladrillo y sobre los montes (Isaías 65,
3.7); sacrificaban toros, mataban hombres, degollaban ovejas,
desnucaban perros y derramaban la sangre de los cerdos (Isaías 66,3).
Incluso, "han sacrificado en el fuego a sus propios hijos"   (Ezequiel
23, 37).
Fueron estas las causas por las que el Señor castigó ejemplarmente a
Israel ( Jeremías 44. 22-23).
IV. Las imágenes sagradas
El mismo Dios del cielo le ordenó a su pueblo construir figuras con
fines curativas, sagradas y decorativas; como la "serpiente de bronce"
que fue utilizada como antídoto contra la mordedura de estos reptiles
en el desierto del Sinaí (Números 21, 8); o el "arca de La alianza",
cofre hecho de madera de acacia y recubierta de oro, con dos
querubines en la tapa, y en cuyo interior se encontraban las tres
grandes reliquias de la "Antigua Alianza", que eran las tablas de la ley,
el bastón milagroso de Aarón y una jarra de oro con parte del maná
(Exodo 25.10-22; Hebreos 9,3-5). Era tal su importancia y dignidad
que Yahvé descendía en medio de una nube sobre ella, en el lugar más
sagrado de la tienda y del templo, que era llamado como el
"Santísimo" (Levítico 16,2; Hebreos 9, 1-3), aquí daba las órdenes
para los israelitas "desde lo alto de la tapa, de entre los dos seres
alados" (Exodo 25,22), "que representaban la presencia de
Dios"(Hebreos 9,5) . Solamente los levitas (ayudantes de los
sacerdotes) debían cargarla cuando era trasladada en procesión de un
lugar a otro (1 Crónicas 15, 1-2); nadie a parte de ellos podían
tocarla, pues morían en el acto ( 2 Samuel 6, 6 - 7). El propio Josué en
compañía de los ancianos de Israel, se postraron delante suyo para
hacer oración al Señor (7,6), comparar con (2 Crónicas 20,18). Caso
contrario fue lo que le sucedió a los tres jóvenes hebreos: Sadrac,
Mesac y Abed-Nejo; quienes no quisieron arrodillarse para adorar la
estatua de oro que mandó a construir el rey Nabucodonosor en
Babilonia (Daniel 3,1-18). Cumpliendo así el mandato de la ley mosaica
en Deuteronomio 5,8-9.
V. El templo de Jerusalén
Este recinto sagrado era llamado como la "casa de Dios" (2 Crónicas
6,18), "Santo Templo" (Salmo 68,5) o "templo del Señor" (1Samuel
1,9.24); era considerado como "una figura del santuario
verdadero" (Hebreos 9,24); y estaba adornado en un principio por
"seres alados, palmeras, flores, granadas, frutas, leones, toros y
guirnaldas" (1 Reyes 6, 18.29.32.34-35; 7,19-20,25. 29.36). El ya
mencionado rey Salomón, hizo dos enormes ángeles de madera de
olivo y cubiertos de oro, para que custodiaron el Lugar Santísimo (1
Reyes 6,23. 28-29). Anteriormente, Moisés había dado ordenes a los
artistas para que confeccionaran en el Santuario, diez cortinas de
diferentes colores bordadas con dos seres alados (Exodo 26,1.31-33;
36,8.35); y todo esto con la aprobación celestial. Es más, en la visión
que el profeta Ezequiel tuvo del "templo futuro", aparecen dos
imágenes de un ángel con cara de hombre y otro con cara de león, al
lado de más "seres alados y palmeras"(41, 18-20).
VI. Conclusión final
Son estos los argumentos bíblicos que tiene la religión católico desde
sus mismos orígenes históricos en las catacumbas romanas
(considerados los monumentos cristianos más antiguos), para tener
representaciones artísticas en sus iglesias de Jesús como el "buen
pastor", o el "pez" símbolo del Mesías; además de crucifijos, iconos e
imágenes de la Virgen María, los ángeles y los santos; que están hechos
no para adorarlas, sino para veneradas, y dirigir nuestras plegarias al
Altísimo ( 2 Samuel 22,7).
La Virgen María en la Biblia
! Cuántas veces no hemos escuchado a los evangélicos y demás
cristianos ¡ acusar a los católicos de   adorar a " María " como si fuera
una "Diosa"; desobedeciendo así el primer mandamiento de la ley de
Dios dado a Moisés en el monte  Sinaí,  que dice: " Adorarás al señor
tu Dios y sólo a él darás culto ". (Deuteronomio 6,13), " no tendrás
otros Dioses a parte de mi" (Exodo 20, 3).
Hay que tener en cuenta que la Iglesia Católica ha aceptado fielmente
este decreto divino en la persona de " Dios Padre" y en  "Jesucristo"
quien " es la imagen visible de Dios, que es invisible ", ( colosenses
1, 15). " El es el resplandor glorioso de Dios,  la imagen misma de lo
que Dios es" ( Hebreos 1,3). Que quede claro que los católicos no "
adoramos" a María, sino que la " veneramos" ( Respeto especial),
porque es ella la mujer escogida por el Padre Eterno, para que fuera la
madre de su "hijo unigénito" pues " la mujer dio a luz un hijo
varón,. El cual ha de gobernar a todas las naciones con cetro de
hierro" (Apocalipsis 12, 5), ( Lucas 1, 32- 33).
Por esta razón, el ángel  San Gabriel recalca que María es " la
favorecida de Dios" ( Lucas 1, 28) , y su prima Santa Isabel la llama
"Bendita entre todas las mujeres " ( Lucas 1, 42);  es también la
"nueva Eva" , anunciada desde el principio en el libro del Génesis
después de la desobediencia de nuestros primeros padres en e paraíso,
cuando " Dios el Señor" le dijo a la serpiente : " Haré que tu y la
mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y  su
descendencia" ( 3, 15). Por otra parte , de la vida de María sabemos
que era una joven de raza Judía de unos 15 años de edad, que vivía
en el pequeño pueblo de Nazaret ( Israel), y estaba comprometida en
matrimonio con José, descendiente del rey David  ( Lucas 1, 26 - 27),
hombre " justo" o " santo"  ( Mateo 1,19) . Igualmente, las
Escrituras nos aportan una valiosa información sobre las virtudes en
ella, como la obediencia absoluta al mandato de Dios, al responder al
ángel "Hágase en mí según tu palabra ", y su humildad llamándose así
misma como la " esclava del señor" ( Lucas 1, 38). La concepción del
Hijo de Dios, es fruto del Espíritu Santo y el poder del Dios Altísimo,
que descansó sobre ella como una nube (Lucas 1,35); tal cómo sucedía
cuando Yahvé descendía en la Tienda del Encuentro del Santuario,
construido por Moisés (Exodo 40,35). Por eso, la Virgen María es
llamada por los teólogos como el "nuevo Santuario". También se
destaca La pobreza en que vivía con su esposo, ya que " sucedió que
mientras estaban en Belén, le llegó a María el tiempo de dar a luz. Y
allí nació su primer hijo, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en el
establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón" (Lucas
2, 6 - 7); Asimismo, en la presentación del niño en el templo con el
humilde sacrificio de un par de tórtolas o dos pichones de paloma
(Lucas 2,24).  Su angustia al encontrar después de tres días  de
desaparecido a Jesús de doce años, sentado entre los doctores de la
ley en el santuario de Jerusalén ( Lucas 2, 48), guardando todas estas
cosas en su corazón  (Lucas 2, 51). La fidelidad a su Hijo en la bodas
de Caná, al indicarle a los que estaban sirviendo el vino " Hagan todo
lo que el les diga" (Juan 2,5); y en el Pentecostés, cuando recibe el
Espíritu Santo en forma de llamas de fuego, en compañía de los once
apóstoles , los parientes de Jesús y otras mujeres ( Hechos 1, 12 - 14).
Del mismo modo, el dolor de toda buena madre al ver a Cristo clavado
en la cruz lleno de heridas y golpes en todo el cuerpo (Juan 19, 25;
Isaías 52, 13 -14), hasta el punto que era como si una espada le
traspasara su alma. Cumpliéndose así la profecía de Simeón, cuando el
pequeño Jesús fue presentado por sus padres en el templo de la
Ciudad Santa según la ley mosaica ( Lucas 2,22-35; Juan 19,31-34).
Sin embargo, y a pesar del agotamiento físico  y la cruel agonía en el
madero, el Mesías  antes de Morir sacó fuerzas suficientes para
encomendar el cuidado de su madre, a Juan, el "discípulo amado",
quien "la recibió  en su casa" (Juan 19, 26-27).
Por todos estos argumentos bíblicas, la Iglesia Católica reconoce que
María es la " madre del Señor" ( Lucas 1,43), quien tomó la naturaleza
humana al nacer de su vientre para traer la salvación a toda la
humanidad (Gálatas 4,4; Filipenses 2,6-8). Como si fuera poco, la
Santísima Virgen proclama que todas las generaciones la llamarán
"Bienaventurada" porque el Todopoderoso ha hecho en ella grandes
cosas ( Lucas 1,48 - 49); y en el último libro de la Biblia, llamado el
Apocalipsis ( o Revelación), la muestra como una "reina radiante"
pues " Apareció en el cielo una gran señal: una mujer envuelta en el
sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y una corona de dos
estrellas en la cabeza" ( 12, 1).
La virginidad de María a la luz de la verdad bíblica
I. La profecía
Un hecho en común entre la Iglesia Católica y las demás confesiones
cristianas, es en afirmar según la revelación sagrada que la madre del
Hijo de Dios, sería una "doncella virgen" (Isaías 7,14; Mateo 1,22-23).
II. El matrimonio con José
En los designios del Altísimo era necesario que la madre del Salvador,
tuviera un apoyo moral, económico y de protección en la crianza de su
hijo. Este matrimonio sería completamente consagrado al servicio
divino, así lo podemos anotar en los siguientes pasajes bíblicos:
> Cuando el ángel San Gabriel le comunica a María que ella sería la
madre del Emanuel (Dios con nosotros), deja en claro su condición
virginal (Lucas 1,34).
> Cuando María se encontraba embarazada, José, su marido como
hombre justo o santo, y a pesar de desconocer todavía que lo
concebido en ella era fruto del Espíritu Santo; no quiso denunciarla
públicamente por infidelidad a las autoridades religiosas, como
mandaba la ley mosaica (Matea 1,19; Juan 8,3-5).
> Los protestantes creen que José y María tuvieron relaciones
maritales, ya que el evangelio de San Mateo (1,25); nos dice que "no
vivieron como esposos hasta que ella dio a luz a su hijo". Sin
embargo, a lo que se refiere el evangelista  es que el santo matrimonio
compartieron formalmente el mismo hogar, pues antes cuando estaban
comprometidos no vivían juntos (Mateo 1,18). igual opinión tiene san
Lucas, ya que en el viaje del santo matrimonio de Nazaret a Belén para
el censo, nos dice: "Fue allá a inscribirse, junto con María, que estaba
comprometida para casarse con él y se encontraba encinta" (2,5).
II. Jesús: Hijo primogénito
Causa confusión en los hermanos separados cuando el evangelio de
San Lucas, se menciona que "en Belén, le llegó a María, el tiempo de
dar a luz. Y allí nació su primer hijo"(2,6-7); dando a entender que
debió de haber tenido más hijos. No obstante, en el contexto bíblico el
término "primogénito", hace alusión que el primer hijo de un
matrimonio judío quedaba consagrado a Dios (Exodo 13,1-2.12;
34,19); y exigía la presentación del niño Jesús en el templo de
Jerusalén (Lucas 2,22-23).Pero El era ya el "Primogénito de
Dios" (Hebreos1,6). Asimismo, las Sagradas Escrituras agregan que los
"primogénitos" pueden ser "unigénitos" (1Crónicas 23,17); de hecho,
Cristo Jesús también es el "Unigénito de Dios" (Juan 3,16; 1,14).
IV. La infancia de Jesús
Los dos únicos relatos que encontramos en el Nuevo Testamento de la
infancia de Jesús, no nombran hermanos menores, así por ejemplo:
> En el destierro de la sagrada familia a Egipto y después de la muerte
del rey Herodes, un  ángel se le aparece en sueños a José ordenándole
que regrese a Israel con María y el niño (Mateo 2,19-20). Ahora bien,
se sabe con certeza que el Mesías nació en el año 747 de la fundación
del imperio romano, siete años antes de nuestra era actual; y el rey
Herodes el grande murió en la primavera del año 750, es decir, en el
año 4 A.C. Por consiguiente, pasaron de tres a cuatro años; tiempo
más que suficiente para que José y María hayan decidido tener alguno
de los "cuatro hermanos" y otras "hermanas" del Señor (Mateo
13,55).
> El evangelio de San Lucas (2,41-42), narra que "Los padres de Jesús
iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Y así,
cuando Jesús cumplió doce años, fueron allá todos ellos". Nótese bien,
que se dice "todos ellos", ¿Quiénes?, "los padres de Jesús" y el mismo
"Jesús". Igualmente, la misma respuesta se saca cuando María después
de tres días encuentra a su hijo perdido en el templo entre los
doctores de la ley: "- Hijo mío, ¿por qué  nos has hecho esto? Tu padre
y yo te hemos estado buscando llenos de angustia"(Lucas 2,48).
V. El término "hemano" en la Biblia
En el Antiguo Testamento que fue escrito en hebreo y arameo, no hay
un vocablo para nombrar a los tíos, sobrinos, primos, cuñados o
amigos; y es así como la palabra hebrea "aj" designa muchas veces al
pariente más cercano de una misma familia. Del mismo modo, los
traductores griegos del Nuevo Testamento traducen el término
semítico de "hermanos" (adélfos), en un sentido generalizado. Sobre
este punto encontramos el caso de tíos y sobrinos como Abraham y
Lot (Génesis13,8;14,16); Labán con Jacob (Génesis 29,13.15). Al igual
que a los primos (1Crónicas 23,21-22); a los que pertenecen a una
misma nación (Génesis 16,12; Deuteronomio 2,4); a los miembros de
una misma tribu (2Reyes 19,12)o pueblo (Exodo 2,11); a los que
conforman la misma naturaleza humana (Mateo 5,22; Hebreos 2,11); y
a los que tienen un mismo Padre Celestial (Hechos 10,23; Romanos
8,17; Colosenses 1,2; 1Juan 3,9-10).
Vl. Los hermanos de Jesús
Solamente aparecen en la vida pública del Señor, y son llamados con
nombres propios: "?No es éste el carpintero, el hijo de María y
hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no viven sus hermanas
también aquí, entre nosotros? (Marcos 6,3). Ahora bien, para tener
una mejor comprensión sobre este tema es necesario estudiarlo
detenidamente:
> En ningún relato bíblico se afirma que los llamados "hermanos" y
"hermanas" del Señor, sean hijos de ella.
> En las bodas de Caná, se nombra a María como "la madre de
Jesús" (Juan 2,1.3); y no "la madre de Jesús, Santiago, José, Judas,
Simón y otras hermanas", incluso, a la fiesta sólo fueron invitados a
parte de María  a "Jesús y sus discípulos" (2) y no a sus "hermanos",
quienes aparecen después en el viaje a Capernaum (12); lo que da a
entender que los "discípulos" son más importantes  en la vida de
Cristo, que los llamados "hermanos" suyos.
> En la sinagoga de Nazaret, la gente sólo reconoce al Mesías como "el
hijo de José" (Lucas 4,22); y no "uno de los hijos de José". Del mismo
modo, los judíos de la sinagoga de Capernaum identifican al Divino
Maestro como el único hijo de José y de María (Juan 6,42).
> De estos cuatro hermanos, se sabe que "Santiago" el menor y
"Judas" Tadeo pertenecían al grupo de los doce amigos del Señor. Sin
embargo, se explica que "Santiago" era hijo de Alfeo (Mateo 10,3;
Marcos 3,18) y "Judas" como hijo de Santiago (Lucas 6,16; Hechos
1,13).
> En la introducción de la carta de Judas Tadeo (1,1), leemos: "Yo
Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago", haciendo una
diferencia entre el uno y el otro. Además, en la epístola de Santiago
(1,1) llamado como hermano del Señor, también se declara solamente
como "Siervo de Dios y del Señor Jesucristo".
> En otro encuentro con su madre y sus hermanos, el Redentor nos
exhorta a creer que "los que oyen el mensaje de Dios y lo ponen en
práctica, ésos son mi madre y mis hermanos"(Lucas 8,21); hablando
de una familia en un sentido "espiritual" y no de "sangre". Porque "a
quienes lo recibieron y creyeron en él, les concedió el privilegio de
llegar a ser hijos de Dios. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni
los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado" (Juan
1,12-13). Y es por eso, que su Hijo es "el mayor entre muchos
hermanos"(Romanos 8,29).
> En la pasión del Santo de Dios en el monte Gólgota, se habla de un
grupo de mujeres conformadas por "María" la madre de Jesús, "y la
hermana de su madre, María, esposa de Cleofas" (Juan19,25), en
compañía de otra "María la madre de Santiago el menor y de José" con
"Salome" (Marcos 15,40). También se encontraba "María Magdalena"
y "La madre de los hijos de Zebedeo" (Santiago el mayor y Juan)
(Mateo 27,56).
> Cristo utiliza el término "hermano" para dirigirse a los apóstoles, en
la aparición a María Magdalena el domingo de resurrección (Juan
20,17), y en el día del juicio final (Mateo 25,40). Incluso, San Pablo
agrega que el Señor también se apareció "a más de quinientos
hermanos" (1Corintios 15,6).
Vll. María: Madre de la Iglesia
La fe católica enseña que la Virgen Santísima es madre de todos los
creyentes, desde el momento que el Redentor en la cruz le encomendó
el cuidado a Juan, el discípulo amado, quien "la recibió en su
casa" (Juan 19,26-27); cosa que no fuera necesario si El Señor hubiera
tenido más hermanos carnales. Ella fue desde ese momento como nos
asegura la tradición antigua el soporte espiritual de los apóstoles y
discípulos de la naciente comunidad cristiana. Ya que "Todos ellos se
reunían siempre para orar con los hermanos de Jesús, con María su
madre y con las otras mujeres" (Hechos 1,14).
VIII. Testimonio de los santos padres de la Iglesia
Para los Santos Padres de la Iglesia la "Virginidad de María" era una
creencia común, así por ejemplo: San Ignacio de Antioquía martirizado
en el año 107, repetía varias veces en sus escritos que "Jesucristo
nació de la Virgen María". San Hipólito, sacerdote romano muerto por
Cristo en el 213, escribe: "La virginidad de María es un misterio que el
mundo no puede comprender, y que se ha cumplido en el silencio de
Dios". En este mismo siglo, otro gran apologista Orígenes, rechazaba
las charlatanerías de un judío llamado Celso que negaba la virginidad
de María; San Efrén muerto en el 373, decía de ella: "Tú eres la más
pura en el alma y en el cuerpo, tú sobrepasas en castidad , en pureza y
en virginidad a todas las criaturas". En este mismo año, San Ambrosio,
obispo de Milán (Italia), redactó una carta a su hermana religiosa en
Roma, en la que agrega: "Quién más casta que la madre que ha traído
a su Hijo al mundo permaneciendo virgen. Ella era virgen pero no solo
de cuerpo sino también de espíritu". San Basilio (+458), subraya: "Los
amigos de Cristo no pueden aceptar que la madre del Señor haya
perdido su virginidad". Asimismo, San Atanasio (+599), escribió:
"María permaneció virgen hasta el fin". Mientras tanto, el célebre
Doctor de la Iglesia San Agustín, obispo de Hipona (+430), agregaba:
"Jesús nació de madre intacta, pues concibió siendo virgen, siendo
virgen dio a luz, y murió virgen".
IX. María y los padres de la reforma protestante
Los fundadores de la reforma protestante, como Lutero, Zwinglio y
Bucero; no negaron la integridad y la virginidad de la Madre del Hijo
de Dios, pero sí lo hicieron sus discípulos inmediatos.
Las apariciones de la Virgen María
En la historia del cristianismo la Virgen María ha jugado un papel
especial, pues desde sus mismos orígenes hasta nuestros días se han
registrado infinidad de apariciones suyas; se calculan que son cerca de
mil. Solamente en el siglo XX se presentaron casi 500 manifestaciones
marianas en 100 partes distintas. Es importante anotar que todas
guardan cierta relación con la visión que narra el Apocalipsis (12,1),
que dice: "Apareció en el cielo una gran señal: una mujer envuelta en
el sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y una corona de
doce estrellas en la cabeza". Del mismo modo, todos los videntes
describen a la madre del Redentor como una mujer hermosísima no
mayor de 20 años, con facciones bien delineadas, un rostro maternal
y puro, en ocasiones sonriendo o con una mirada triste; además
radiante y luminosa, pero se le puede mirar a la cara sin hacerle daño
a la vista. Incluso, tomando a veces los rasgos típicos de cada región,
como en México donde se mostró como una princesa azteca.
Sus vestimentas son de diferentes tonalidades, en Fátima apareció con
un traje blanco sujeto por un cordón dorado y un manto bordado en
oro; en Lourdes, de blanco con una cinta azul en la cintura, en el
convento de las hijas de la caridad en París se dejó ver toda de blanco,
y en Guadalupe, lo primera aparición reconocida oficialmente por la
iglesia romana, tenía una túnica rosada con un manto azul verdoso.
Igualmente, sus ropajes pueden ser un símbolo de protección para el
creyente, como ocurrió con la revelación a San Simón Stock de
Nuestra Señora del Carmen con un manto café y un velo blanco.
Asimismo, la Santísima Virgen se ha dado a conocer con diferentes
títulos como: "La Inmaculada Concepción", "La siempre Virgen María",
"La Virgen del rosario", "La Reina de la paz" del "cielo" y demás.
Otra cosa en común, es que antes de las apariciones se presenta un
ángel como antesala de las mismas, la virgen puede verse sola, otras
veces al lado de José y el pequeño Jesús en brazos, con los ángeles
custodios, o Juan Bautista y Juan Evangelista. También van acompañas
de luces, rayos y truenos, olores y música celestial, hechos milagrosos
como el manantial que hizo brotar en Lourdes, que ha curado a
miles de enfermos; lluvia de pétalos que desaparecen antes de tocar la
tierra, caída de copos de nieve o una especie de escarcha; o la famosa
danza del sol en Fátima, ante la mirada atónita de casi cien mil
personas.
Ya en cuanto los mensajes son de diferentes características, pues pide
insistentemente el rezo del rosario, la penitencia,  comunión
reparatoria, promesas y palabras de consuelo, lugares de culto a su
devoción, además para poner fin a una epidemia o anunciar un futuro
castigo si el mundo no deja de ofender a Dios. Ahora bien, las
personas escogidas para estos eventos sobrenaturales van desde papas,
cardenales, obispos, fundadores de órdenes religiosas, monjes del
desierto, misioneros en tierras lejanas, místicos, emperadores,
caciques, madres de familia, mendigos, niños o por medio de los
sueños como ocurrió con el sacerdote San Juan Bosco en Turín
(Italia). De estos videntes podemos destacar al indio san Juan Diego a
quien la Virgen de Guadalupe, le dejó impresa su imagen en su capa
en el cerro del Tepeyac (México), en 1531. Santa Catalina Labouré,
monja vicentina a quien se le manifestó Nuestra Señora de la Medalla
Milagrosa en París en 1.830; a una aldeana adolescente de nombre
Santa Bernardé Soubiriú en la gruta  de Massabielle (Francia), en
1858. Al igual, que a los tres pastorcitos: Lucia y sus primos los
beatos Francisco y Jacinta en el valle de Cova de Iría (Portugal),  en
1917.
La Iglesia Católica aclara que la "revelación divina" terminó con la
venida del Mesías a la tierra (Hebreos 1,1-2), cuyo mensaje quedó
concluido con la muerte de Juan, el último de los apóstoles en el año
102 D.C. (1Juan 1,1-3). sin embargo, estas apariciones marianas que
han sido certificadas como auténticas después de un largo y detallado
estudio, y las que se encuentran en este proceso por las autoridades
eclesiásticas, son consideradas como "revelaciones particulares", que
tienen  como meta ayudar a vivir más plenamente la fe del pueblo de
Dios.
La Virgen de Guadalupe
I. El relato histórico
La aparición de la Virgen de Guadalupe se remonta a los tiempos de la
conquista de América, en los territorios de México a manos de Hernán
Cortés; cuando en el año 1531 y a escasos doce (1519) de la llegada de
los españoles, al recién convertido indio Juan Diego Cuauhtlatoatzin
(El águila que habla), se le manifiesta la Reina del Cielo en el cerro del
Tepeyac desde el 9 de diciembre hasta el 12 del mismo mes. Ella lo
saluda en su lengua nativa el náhuatl, y se llama a sí misma con el
nombre de Coatlaxopeuh, que significa  "aquella que pisa la
serpiente" (comparar con Génesis 3,15). Envía además un mensaje a
fray Juan de Zumárraga, primer obispo de México. Es la voluntad de la
Santa Señora, que se le construya un templo en su honor en el sitio de
las apariciones, en donde ella se encargará de oír las súplicas de quien
la invoque, y de remediar todos los males por su bendita intercesión.
Como era de esperar al pobre indígena se le tildó de loco, pero en
vista de su insistencia el alto prelado le manda a pedir a la Señora del
Cielo alguna señal divina. La Virgen asede a esta petición y manda a su
siervo a cortar diferentes rosas de Castilla en el mismo cerro. Aquí se
produce el primer milagro, pues como lo confirman los botánicos era
imposible que el frío mes de diciembre, pudiera florecer de forma
natural las rosas, en lo alto del monte. Al llegar al palacio obispal y
estando solamente en su presencia, el indio Juan Diego deja ver su
blanca capa en donde había guardado las rosas tocadas por la Señora,
y para asombro de todos aparece la preciosa imagen de la Virgen
Santísima. El mismo jerarca la llamó con el nombre de "Guadalupe", en
recuerdo de una advocación mariana en Extremadura, España, y
coloca la milagrosa tilma en su capilla privada, hasta que se construyó
la primera iglesia en el sitio de las apariciones. El santo indígena se
trasladó a vivir en una pequeña celda en el cerro del Tepeyac,
dedicándose a la oración y a la atención de los peregrinos hasta su
muerte el año de 1548.
Otro hecho importante es que en torno a la Virgen de Guadalupe se
creó  pronto una enorme devoción, se logró en los primeros diez años
la conversión de no menos de ocho millones de aztecas y la unidad de
su pueblo fracturada por la conquista extranjera. Ya sobre las pruebas
históricas se encuentra plasmada en el código Escalada, descubierto
por un jesuita español, y fechado en el mismo año de 1548.
Igualmente, se conoce el famoso relato Nican-Mopohua, escrito por el
también indio Antonio Valeriano, entre los años 1545 y 1550.
III. Milagros y análisis científicos
La tilma o ayate es una pieza fabricada con fibra de maguey, el manto
consta de dos partes, en el centro se puede distinguir una costura de
hilo del mismo origen que las mantiene unidas. Sus medidas son
aproximadamente 1,66 metros de largo por 1,05 de ancho.
Llama la atención para los expertos textiles como la manta que estuvo
expuesta directamente al medio ambiente, el polvo, insectos y la
intensa humedad; hubiera creado una especie de protección natural
durante al menos los 116 primeros años de su exposición,
posteriormente fue protegida  por una urna de cristal. Es casi
imposible que una capa que suele tener una duración máxima de
veinte años, se conserva intacta y con aquella viveza en sus colores
después de más de 470 años.
Tampoco se explica como a resistido los negros vapores de infinidad
de candelabros y lámparas que ardían día y noche a escasa distancia
de la impronta. Además la tilma ha sufrido la continua frotación de
cientos de miles de estampas, distintivos, banderas, escapularios,
medallas y manos; sin afectarla en lo más mínimo.
En 1791 mientras un orfebre limpiaba el  marco de oro y plata que
protege la imagen, un frasco de ácido nítrico se derramó
accidentalmente sobre la parte superior del ayate, según los
especialistas la caída de este ácido corrosivo hubiera provocado una
considerable destrucción al tejido; pero nada de esto sucedió. Aparece
eso sí, una mancha amarilla que está desapareciendo con el tiempo.
Asimismo, en la mañana del 14 de noviembre de 1921, un obrero
depositó un ramo de flores cargado con dinamita en el altar mayor de
la antigua basílica; la bomba hizo impacto a escasos metros de la urna.
La explosión demolió las gradas de mármol del altar mayor, los
candelabros, floreros, ventanales de las casa vecinas y un Cristo de
latón de dobló; pero para sorpresa de todos, ni siquiera el cristal que
cubría la imagen de la Virgen sufrió ningún daño.
En el año 1785 se fabricaron don copias de la Virgen Morena, con los
mismos materiales y por los mejores pintores de la época ; sin
embargo las reproducciones no fueron iguales a la original, y con el
tiempo se fueron descolorando y deshaciéndose. En el año1936 el
premio nobel de química, Ricardo Kuhn examinó dos fibras del
manto, llegando a la conclusión que el   origen   de los
colores, no pertenecían a ningún elemento animal, vegetal o
mineral. Seguidamente,  en el  año  1979 se llevó acabo nuevas
investigaciones por científicos de la NASA, con el apoyo de la
tecnología moderna. Se descubrió que toda la imagen de aquel tosco e
imperfecto material no fue pintada por mano humana; el rostro de la
Guadalupana es perfecto y no tiene ningún trazo de pincel. La túnica
rosa y el manto azul son tan brillantes y coloridos, como si acabaran
de ser hechos, además tienen un simbolismo, pues son los colores del
dios supremo de los aztecas, sólo el emperador podía utilizarlos;
sobresale en el pecho unas cintas negras que era llevada por las
indígenas embarazadas. Así la Madre del Redentor presenta a su
Unigénito al Nuevo Mundo. La  Señora también está sostenida por
un ángel cuyas alas son de las plumas del Tzinitzcan, usadas por los
aztecas para confeccionar los ornamentos más preciosos y
considerados superior al oro. Las estrellas que lleva en su vestido,
corresponde a la exacta posición de las principales constelaciones en
el solsticio del invierno, es decir, del momento de la aparición. Por lo
tanto, toda la Virgen de Guadalupe es un mensaje cifrado de acuerdo a
la cosmovisión de los nativos mejicanos.
IV. Los ojos de la Virgen
Para los científicos lo que más les llamó la atención, han sido las
figuras humanas descubiertas mediante ampliaciones por
computadora, en los ojos de tan sólo cuatro milímetros; en ellos
aparecen entre otros el santo vidente y el obispo Zumárraga. Incluso,
si se pasa un haz de luz con un oftalmoscopio en los ojos negros de la
Virgen, se puede apreciar como el iris brilla y adquiere profundidad;
fisiológicamente son perfectos, tal cual como si estuvieran vivos.
IV. La Emperatriz de América
La Virgen de Guadalupe Fue declarada en el año 1910 por el Papa San
Pío X, como "Celestial Patrona de toda América y las Filipinas"; su
fiesta religiosa se celebra el 12 de diciembre. Su basílica es la segunda
más visitada en todo el orbe católico, después de San Pedro en el
Vaticano. Son innumerables los milagros, las curaciones, las gracias y
conversiones que se le atribuyen a la "Morenita del Tepeyac",
cumpliendo así la promesa que le hizo a San Juan Diego: "No estoy yo
aquí que soy tu Madre".
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