sábado, 28 de febrero de 2015

CREO EN DIOS PADRE TODO PODEROSO

EL CREDO
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Vírgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

ORACION DE AÑO NUEVO


Se acerca el fin del 2014 y el mundo entero se prepara para recibir el nuevo año con fiestas y fuegos artificiales, pero muchos olvidan de celebrarlo con Dios, dueño de la vida y el tiempo. Por ello te compartimos esta oración para rezarla junto con tu familia y amigos antes de la medianoche del 31 de diciembre. Se recomienda estar alrededor del nacimiento o pesebre. Juntos comienzan diciendo: “En el nombre del Padre…” Luego se hace la siguiente oración: “Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de TI. Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir. Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría. Pero también, Señor, hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo. También por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón. A pocos minutos de iniciar un nuevo año, detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos. Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría. Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz. Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes. Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso. Amén.” Para terminar, los participantes se agarran de las manos y rezan un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. Luego, entre todos, se dan un abrazo diciendo: “la paz sea contigo”.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

HISTORIA DE LA NAVIDAD

El día de Navidad es el 25 de diciembre, cuando se conmemora el Nacimiento de Jesucristo en Belén según los evangelios de San Mateo y San Lucas. Después de la Pascua de Resurrección es la fiesta más importante del año eclesiástico. Como los evangelios no mencionan fechas, no es seguro que Jesús naciera ese día. De hecho, el día de Navidad no fue oficialmente reconocido hasta el año 345, cuando por influencia de San Juan
Crisóstomo y San Gregorio Nacianceno se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Natividad. De esta manera seguía la política de la Iglesia primitiva de absorber en lugar de reprimir los ritos paganos existentes, que desde los primeros tiempos habían celebrado el solsticio de invierno y la llegada de la primavera. La fiesta pagana más estrechamente asociada con la nueva Navidad era el Saturnal romano, el 19 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la agricultura, que se celebraba durante siete días de bulliciosas diversiones y banquetes. Al mismo tiempo, se celebraba en el Norte de Europa una fiesta de invierno similar, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el Sol brillara con más fuerza. Edad Media, Nacimiento y villancicos Una vez incorporados estos elementos, la Iglesia añadió posteriormente en la Edad Media el nacimiento y los villancicos a sus costumbres. En esta época, los banquetes eran el punto culminante de las celebraciones. Todo esto tuvo un abrupto final en Gran Bretaña cuando, en 1552, los puritanos prohibieron la Navidad. Aunque la Navidad volvió a Inglaterra en 1660 con Carlos II, los rituales desaparecieron hasta la época victoriana Siglo XIX, Árbol y postales de Navidad La Navidad, tal como la conocemos hoy, es una creación del siglo XIX. El árbol de navidad, originario de zonas germanas, se extendió por otras áreas de Europa y América. Los villancicos fueron recuperados y se compusieron muchos nuevos (la costumbre de cantar villancicos, aunque de antiguos orígenes, procede fundamentalmente del siglo XIX). Las tarjetas de navidad no empezaron a utilizarse hasta la década de 1870, aunque la primera de ellas se imprimió en Londres en 1846. Santa Claus y el Espíritu de Navidad La familiar imagen de Santa Claus, con el trineo, los renos y las bolsas con juguetes, es una invención estadounidense de estos años, aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja, y proceda en parte de San Nicolás y una jovial figura medieval, el espíritu de navidad. Navidad Hoy día Actualmente, la Navidad es tiempo de gran actividad comercial e intercambio de regalos, reuniones y comidas familiares. En Occidente se celebra la Misa del gallo en iglesias y catedrales. En los países de América Latina, de arraigada tradición católica, se celebra especialmente la Nochebuena (24 de diciembre) con una cena familiar para la que se elaboran una diversidad de platos, postres y bebidas tradicionales. También se acostumbra asistir a la Misa del gallo y celebrar con cohetes y fuegos artificiales. Misa del Gallo es el final de un largo cúmulo de celebraciones propias de la vigilia del solsticio de invierno, a imagen y semejanza de la vigilia del solsticio de verano, la de San Juan. Es una fiesta solar en la que en su día el fuego jugó un papel primordial, igual que en la vigilia de San Juan. El que esta celebración acabase siendo una Misa, es un triunfo de la disciplina eclesiástica sobre la libertad y hasta el libertinaje de las celebraciones profanas.

La Navidad se celebra litúrgicamente con tres misas: la de medianoche, la del alba y la del mediodía, que cubren todo el desarrollo de los festejos navideños. En esta noche en que se celebraba el despertar del sol (es cuando empieza a alargar el día), no se debía dormir, sino que había que pasarse toda la noche de fiesta. Con el cristianismo esas fiestas se cristianizaron, siendo el nuevo eje de la misma Jesús recién nacido. Otro de los protagonistas de esta misa tan festiva, y que podía llegar a durar horas, era el gallo, que es el que pudo dar nombre a esta misa. Por empezar, esta misa no se celebraba a medianoche como ahora, sino al alba. De hecho, esta celebración antes de llamarse misa, se llamó maitines (el primer rezo litúrgico, que se hace al rayar el alba), y estaba amenizada con el canto del gallo (uno solo) que se llevaba a misa con este objetivo. Cada canto del gallo era celebrado con gran jolgorio y alborozo. En estas singulares misas hasta se comía y se bebía, bajo la vigilante mirada del sacerdote, que presidía la "misa" y procuraba introducir en ella todos los elementos religiosos que era posible. Otro nombre que tuvo esta celebración nocturna de la Navidad (y aún se conserva en las Baleares) es la de Calenda. Se llamaba así a la lectura de las vidas de los santos importantes que se celebraban a lo largo del año. Estas calendas en las mayores solemnidades se acompañaban de representación sacra, cantada y bastante festiva. La de Navidad era la Calenda por antonomasia. De ahí vino el nombre de calendario, que era el listado de las calendas (es decir de las fiestas religiosas) del año. He ahí un recorrido por las formas más arcaicas de la celebración de la Vigilia de la Navidad, que se fue haciendo cada vez más seria y formal, hasta convertirse en Misa del Gallo. El apellido de esta misa es el único resto que nos queda de la antigua informalidad de esta misa, que de hecho era una vigilia de formato muy honesto, con profunda marca religiosa, que se fue acentuando cada vez más.

QUE NOS ENSEÑA LA NAVIDAD

¿Qué nos enseña la Navidad? La Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia porque en ella celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna Por: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net La Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia porque en ella celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna. La Navidad, a pesar de ser una fiesta cristiana, se ha popularizado en todo el mundo. Efectivamente, hasta los no creyentes celebran "las fiestas de diciembre", como se les dicen. Los regalos, los pinos adornados y los Santa Claus abundan en esta época y el gasto familiar se eleva a las nubes. Por desgracia, el verdadero sentido de celebrar el nacimiento de Cristo se ha transformado en un mero intercambio de regalos, tal como lo hacían los paganos griegos y romanos para las fiestas de la Saturnalia, es decir, el inicio del invierno. Un poco de historia Emmanuel significa Dios con nosotros. La celebración de la Navidad nos recuerda que Dios no está lejos, sino muy cerca de nosotros. En Navidad, celebramos al Niño Jesús que es Hijo de Dios. En Él, Dios nos mostró su rostro humano, para salvarnos y amarnos desde la tierra. Jesús es el Hijo unigénito de Dios, imagen perfecta del Padre, lleno de gracia y de verdad. ¿Qué nos enseña la Navidad? La celebración de la Navidad es un momento privilegiado para meditar en el texto evangélico de San Lucas 2, 1-20, en donde se narra con detalle el Nacimiento de Cristo. Podemos reflexionar las virtudes que encontramos en los diferentes personajes involucrados y luego, aplicarlas a nuestra vida: María nos enseña a ser humildes, a aceptar la voluntad de Dios, a vivir cerca de Dios por medio de la oración, a obedecer a Dios y a creer en Dios. José nos enseña a escuchar a Dios y hacer lo que Él nos diga en nuestra vida, aunque no lo entendamos y a confiar en Dios. Jesús nos enseña la sencillez. A Dios le gusta que seamos sencillos, que no nos importen tanto las cosas materiales. Jesús, a pesar de ser el Salvador del mundo, nació en la pobreza. Los pastores nos enseñan que la verdadera alegría es la que viene de Dios. Ellos tenían un corazón que supo alegrarse con el gran acontecimiento del nacimiento de Cristo. El 25 de diciembre se celebra la Navidad. Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo y enseñarnos el camino para la vida eterna. Jesucristo es luz, amor, perdón y alegría para todos los hombres y mujeres de buena voluntad. La Sagrada Familia nos da ejemplo de la aceptación de la Voluntad de Dios, viviendo con sencillez, humildad y alegría el nacimiento de Jesús en el Portal de Belén. Actividad en familia La persona que dirige, lee y pide a los demás miembros del grupo que cuando ella se detenga en las palabras negritas, ellos tendrán que adivinar la palabra que falta para completar la historia. "En una ciudad llamada Nazaret vivía una joven llamada María. María amaba mucho a Dios y estaba comprometida para casarse con un hombre muy bueno que se llamaba José y era carpintero. Un día, se le apareció a María el Ángel Gabriel mandado por Dios y le preguntó si quería ser la Madre del Hijo de Dios y le explicó que el Espíritu Santo vendría sobre ella. María contestó que sí aceptaba. José se preocupó mucho cuando María le dijo que iba a tener un bebé. Pero una noche, Dios le mandó a José un mensaje. El ángel le dijo en sueños que no dudara en casarse con María pues el Hijo que Ella estaba esperando era el Hijo de Dios y que salvaría a los hombres del pecado. José despertó y fue a buscar a María, la llevó a su casa y cuidó de ella. En aquellos días el Emperador César Augusto, dio la orden de que todos tenían que ir al pueblo de donde eran sus familias para empadronarse. José formaba parte de la familia de David que eran del pueblo de Belén. Entonces José y María tuvieron que ir al pueblo de Belén. El viaje fue muy difícil para la Virgen María porque ya había llegado el momento de que naciera el bebé . Tan pronto como llegaron a Belén, José empezó a buscar donde descansara María, pero no encontró ningún lugar porque todas las posadas estaban llenas de gente. Al final, José encontró un establo y llevó ahí a María. Al poco tiempo, nació el Niño Jesús. María envolvió al niño en pañales y lo acostó en un pesebre que José había preparado. Cerca de Belén habían unos pastores que cuidaban sus ovejas, entonces se les apareció un ángel de Dios y les dijo: No tengan miedo, les traigo buenas noticias, hoy ha nacido en Belén el niño que será el Salvador, vayan a verlo. De pronto, el Cielo se llenó de ángeles que cantaban a Dios diciendo: ¡Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra paz a los hombres de buena voluntad!. Los pastores corrieron hacia Belén y encontraron a José, María y el Niño Jesús tal como les habían dicho los ángeles. Adoraron al Niño y le ofrecieron regalos."

domingo, 20 de abril de 2014

DESCARGAR LA BIBLIA

LA SANTA BIBLIA CATÓLICA PARA AMÉRICA LATINA . PDF. GRATIS. DESCARGAR. VERSIÓN : "La BIBLIA de NUESTRO PUEBLO" DESCARGAR LA BIBLIA La BIBLIA de NUESTRO PUEBLOLa BIBLIA de NUESTRO PUEBLO Texto: LUIS ALONSO SCHÖKEL Adaptación del texto y comentarios: EQUIPO INTERNACIONAL BIBLIA DEL PEREGRINO AMÉRICA LATINA XI Edición Imprimatur: Cardenal Oscar A. Rodríguez M., SDB Arzobispo de Tegucigalpa Presidente de la CEH Monseñor Roberto Camilleri, OFM Obispo Auxiliar de Tegucigalpa Secretario General de la CEH © de los mapas, Ediciones Mensajero, S.A.U. © de los dibujos, grabados y pinturas, Maximino Cerezo Barredo, CMF 2008 © Pastoral Bible Foundation P.B. Box 1608 Macau, China bible@claret.org ISBN 978-99937-874-6-4 (vinilo) ISBN 978-99937-874-7-1 (papel) © Ediciones Mensajero, S.A.U. Sancho de Azpeitia, 2 – 48014 Bilbao Apartado 73 – 48080 Bilbao – España mensajero@mensajero.com ISBN 84-271-2737-5 (papel) ISBN 84-271-2764-2 (tapa dura) ISBN 84-271-2739-1 (cuero) Printed in China by Nanjing Amity Printing Co.Í NDICE GENERAL Índice alfabético de abreviaturas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 Presentación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 Colaboradores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .10 Observaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .10 ANTIGUO TESTAMENTO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .11 PENTATEUCO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 Génesis (Gn) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 Éxodo (Éx) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89 Levítico (Lv) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 150 Números (Nm) . . . . . . . . . . . . . . . . . 190 Deuteronomio (Dt) . . . . . . . . . . . . . . 237 HISTORIA Josué (Jos) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 293 Jueces (Jue) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 323 1 Samuel (1 Sm) . . . . . . . . . . . . . . . .354 2 Samuel (2 Sm) . . . . . . . . . . . . . . . . 395 1 Reyes (1 Re) . . . . . . . . . . . . . . . . . 430 2 Reyes (2 Re) . . . . . . . . . . . . . . . . . 472 1 Crónicas (1 Cr) . . . . . . . . . . . . . . . 510 2 Crónicas (2 Cr) . . . . . . . . . . . . . . . 543 Esdras (Esd) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 578 Nehemías (Neh) . . . . . . . . . . . . . . . . 592 1 Macabeos (1 Mac) . . . . . . . . . . . . . 607 2 Macabeos (2 Mac) . . . . . . . . . . . . . 646 NARRACIONES Rut (Rut) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 675 Tobías (Tob) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 685 Judit (Jdt) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 702 Ester (Est) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 722 PROFETAS Isaías (Is) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 739 Jeremías (Jr) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 824 Ezequiel (Ez) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 902 Oseas (Os) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 964 Joel (Jl) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 978 Amós (Am) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 985 Abdías (Abd) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 997 Jonás (Jon) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1001 Miqueas (Miq) . . . . . . . . . . . . . . . . 1006 Nahún (Nah) . . . . . . . . . . . . . . . . . 1017 Habacuc (Hab) . . . . . . . . . . . . . . . . 1023 Sofonías (Sof) . . . . . . . . . . . . . . . . . 1030 Ageo (Ag) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1036 Zacarías (Zac) . . . . . . . . . . . . . . . . . 1041 Malaquías (Mal) . . . . . . . . . . . . . . . 1057 Daniel (Dn) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1063 Baruc (Bar) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1089 Carta de Jeremías (CJr) . . . . . . . . . . 1097 POESÍA Salmos (Sal) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1101 Cantar de los Cantares (Cant) . . . . . . .1235 Lamentaciones (Lam) . . . . . . . . . . . 1249 SAPIENCIALES Proverbios (Prov) . . . . . . . . . . . . . . 1259 Job (Job) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1308 Eclesiastés/Qohelet (Ecl) . . . . . . . . . 1365 Eclesiástico/Ben Sirá (Eclo) . . . . . . . 1380 Sabiduría (Sab) . . . . . . . . . . . . . . . . 14686 NUEVO TESTAMENTO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .1501 EVANGELIOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1503 Mateo (Mt) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1507 Marcos (Mc) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1577 Lucas (Lc) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1614 Juan (Jn) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1673 HECHOS Hechos de los Apóstoles (Hch) . . . . 1721 CARTAS Romanos (Rom) . . . . . . . . . . . . . . . 1779 1 Corintios (1 Cor) . . . . . . . . . . . . . 1809 2 Corintios (2 Cor) . . . . . . . . . . . . . 1837 Gálatas (Gál) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1858 Efesios (Ef) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1871 Filipenses (Flp) . . . . . . . . . . . . . . . . 1884 Colosenses (Col) . . . . . . . . . . . . . . . 1893 1 Tesalonicenses (1 Tes) . . . . . . . . . 1902 2 Tesalonicenses (2 Tes) . . . . . . . . . 1919 1 Timoteo (1 Tim) . . . . . . . . . . . . . . 1920 2 Timoteo (2 Tim) . . . . . . . . . . . . . . 1929 Tito (Tit) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1934 Filemón (Flm) . . . . . . . . . . . . . . . . . 1937 Hebreos (Heb) . . . . . . . . . . . . . . . . 1940 Santiago (Sant) . . . . . . . . . . . . . . . . 1960 1 Pedro (1 Pe) . . . . . . . . . . . . . . . . 1969 2 Pedro (2 Pe) . . . . . . . . . . . . . . . . 1979 1 Juan (1 Jn) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1990 2 Juan (2 Jn) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1997 3 Juan (3 Jn) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1998 Judas (Jds) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1999 APOCALIPSIS Apocalipsis de Juan (Ap) . . . . . . . . . 2003 Calendario Litúrgico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .2035 Guía para la celebración comunitaria de la Palabra de Dios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .2049 Oración Diaria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .2055ÍNDICE ALFABÉTICO DE ABREVIATURAS Abd Ag Am Ap Bar Cant CJr Col 1 Cor 2 Cor 1 Cr 2 Cr Dn Dt Ecl Eclo Ef Esd Est Éx Ez Flm Flp Gál Gn Hab Hch Heb Is Jds Jdt Jl Jn 1 Jn 2 Jn 3 Jn Job Abdías . . . . . . . . . . . . . . . . .997 Ageo . . . . . . . . . . . . . . . . . 1036 Amós . . . . . . . . . . . . . . . . . . 985 Apocalipsis de Juan . . . . . . 2003 Baruc . . . . . . . . . . . . . . . . . 1089 Cantar de los Cantares . . . .1235 Carta de Jeremías . . . . . . . 1097 Colosenses . . . . . . . . . . . . . 1893 1 Corintios . . . . . . . . . . . . . 1809 2 Corintios . . . . . . . . . . . . . 1837 1 Crónicas . . . . . . . . . . . . . 510 2 Crónicas . . . . . . . . . . . . . 543 Daniel . . . . . . . . . . . . . . . 1063 Deuteronomio . . . . . . . . . . .237 Eclesiastés/Qohelet . . . . . . .1365 Eclesiástico/Ben Sirá . . . . . .1380 Efesios . . . . . . . . . . . . . . . . 1871 Esdras . . . . . . . . . . . . . . . . . 578 Ester . . . . . . . . . . . . . . . . . . 722 Éxodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89 Ezequiel . . . . . . . . . . . . . . . 902 Filemón . . . . . . . . . . . . . . 1937 Filipenses . . . . . . . . . . . . . . 1884 Gálatas . . . . . . . . . . . . . . . 1858 Génesis . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 Habacuc . . . . . . . . . . . . . . 1023 Hechos de los Apóstoles . . 1721 Hebreos . . . . . . . . . . . . . . . 1940 Isaías . . . . . . . . . . . . . . . . . . 739 Judas . . . . . . . . . . . . . . . . . 1999 Judit . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 702 Joel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 984 Juan . . . . . . . . . . . . . . . . . 1673 1 Juan . . . . . . . . . . . . . . . . 1990 2 Juan . . . . . . . . . . . . . . . . 1997 3 Juan . . . . . . . . . . . . . . . . 1998 Job . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1308 Jon Jos Jr Jue Lam Lc Lv 1 Mac 2 Mac Mal Mc Miq Mt Nah Neh Nm Os 1 Pe 2 Pe Prov 1 Re 2 Re Rom Rut Sab Sal Sant 1 Sm 2 Sm Sof 1 Tes 2 Tes 1 Tim 2 Tim Tit Tob Zac Jonás . . . . . . . . . . . . . . . . . 1001 Josué . . . . . . . . . . . . . . . . . . 293 Jeremías . . . . . . . . . . . . . . . . 828 Jueces . . . . . . . . . . . . . . . . . 323 Lamentaciones . . . . . . . . . . 1249 Lucas . . . . . . . . . . . . . . . . . 1614 Levítico . . . . . . . . . . . . . . . . 150 1 Macabeos . . . . . . . . . . . . . 607 2 Macabeos . . . . . . . . . . . . . 646 Malaquías . . . . . . . . . . . . . 1057 Marcos . . . . . . . . . . . . . . . 1577 Miqueas . . . . . . . . . . . . . . 1006 Mateo . . . . . . . . . . . . . . . . 1507 Nahún . . . . . . . . . . . . . . . . 1017 Nehemías . . . . . . . . . . . . . . 592 Números . . . . . . . . . . . . . . . 190 Oseas . . . . . . . . . . . . . . . . . 964 1 Pedro . . . . . . . . . . . . . . . 1969 2 Pedro . . . . . . . . . . . . . . . 1979 Proverbios . . . . . . . . . . . . . 1259 1 Reyes . . . . . . . . . . . . . . . . 430 2 Reyes . . . . . . . . . . . . . . . . 472 Romanos . . . . . . . . . . . . . . 1779 Rut . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 675 Sabiduría . . . . . . . . . . . . . . 1468 Salmos . . . . . . . . . . . . . . . . 1101 Santiago . . . . . . . . . . . . . . . 1960 1 Samuel . . . . . . . . . . . . . . . 354 2 Samuel . . . . . . . . . . . . . . 395 Sofonías . . . . . . . . . . . . . . 1030 1 Tesalonicenses . . . . . . . . 1902 2 Tesalonicenses . . . . . . . . 1919 1 Timoteo . . . . . . . . . . . . . 1920 2 Timoteo . . . . . . . . . . . . . 1929 Tito . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1934 Tobías . . . . . . . . . . . . . . . . . 685 Zacarías . . . . . . . . . . . . . . . 1041

sábado, 19 de abril de 2014

Qué significa descendió a los infiernos

¿Qué significa descendió a los infiernos? Descenso del alma de Cristo, ya separada del cuerpo por la muerte, al lugar que también se llama sheol o hades En el Credo de los Apóstoles proclamamos que Cristo "descendió a los infiernos". ¿Qué significa? Este Credo, formulado en el siglo V, se refiere al descenso del alma de Cristo, ya separada del cuerpo por la muerte, al lugar que también se llama "sheol" o "hades". El Cuarto Concilio Lateranense, en el 1215, definió esta doctrina de Fe.
                                                                                                                                                                                                                      aa 
En este caso "infierno" no se refiere al lugar de los condenados sino que es "el lugar de espera de las almas de los justos de la era pre- cristiana" (Ott, p. 191). Entre la multitud de justos allí esperando la salvación, estaba San José, los patriarcas y los profetas, como todos aquellos que murieron en paz con Dios. Todos necesitaban, como nosotros, la salvación de Cristo para poder ir al cielo. Vea en las Sagradas Escrituras: Hechos 2,24; 2,31; Flp 2, 10, 1 Pedro 3,19-20, Ap 1,18, Ef 4,9. Padres de la Iglesia que enseñaron esta doctrina incluyen: San Justino, San Ireneo, San Ignacio de Antioquía, Tertuliano, San Hipólito, San Agustín. Santo Tomas Aquino enseña que el propósito de Cristo en descender a los infiernos fue liberar a los justos aplicándoles los frutos de la Redención (S. Th. III, 52, 5). El Catecismo de la Iglesia Católica sobre esta doctrina: Cristo descendió a los infiernos 632 Las frecuentes afirmaciones del Nuevo Testamento según las cuales Jesús "resucitó de entre los muertos" (Hch 3, 15; Rm 8, 11; 1 Co 15, 20) presuponen que, antes de la resurrección, permaneció en la morada de los muertos. Es el primer sentido que dio la predicación apostólica al descenso de Jesús a los infiernos; Jesús conoció la muerte como todos los hombres y se reunió con ellos en la morada de los muertos. Pero ha descendido como Salvador proclamando la buena nueva a los espíritus que estaban allí detenidos. 633 La Escritura llama infiernos, sheol o hades a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios. Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos, lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el "seno de Abraham". "Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos". Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados ni para destruir el infierno de la condenación, sino para liberar a los justos que le habían precedido. 634 "Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva..." (1 P 4, 6). El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anuncio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica de Jesús, fase condensada en el tiempo, pero inmensamente amplia en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres de todos 605 los tiempos y de todos los lugares porque todos los que se salvan se hacen partícipes de la Redención. 635 Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte para "que los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan". Jesús, "el Príncipe de la vida" (Hch 3, 15), aniquiló "mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al diablo y libertó a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud" (Hb 2, 14-15). En adelante, Cristo resucitado "tiene las llaves de la muerte y del Hades" (Ap 1, 18) y "al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos" (Flp 2, 10). Un gran silencio se cierne hoy sobre la tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey está durmiendo; la tierra está temerosa y no se atreve a moverse, porque el Dios hecho hombre se ha dormido y ha despertado a los que dormían desde hace siglos ... En primer lugar, va a buscar a nuestro primer padre, como a la oveja perdida. Quiere visitar a los que yacen sumergidos en las tinieblas y en las sombras de la muerte; Dios y su Hijo van a liberar de los dolores de la muerte a Adán, que está cautivo, y a Eva, que está cautiva con él ... Y, tomándolo de la mano, lo levanta diciéndole: "Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos y te iluminará Cristo". Yo soy tu Dios, que por ti me hice hijo tuyo, por ti y por todos estos que habían de nacer de ti ... Despierta, tú que duermes; porque yo no te he creado para que estuvieras preso en la región de los muertos. Levántate de entre los muertos; yo soy la vida de los que han muerto".[500] Copyright © 2001 SCTJM Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María

MARIA NOS AMA PORQUE CRISTO MURIO POR NOSOTROS

De aquí brota otro motivo por el que somos tan amados por María, y es porque sabe que nosotros somos el precio de la muerte de su Jesús. Si una madre viera a uno de sus siervos rescatado por su hijo querido, ¡cuánto amaría a este siervo por este motivo! Bien sabe María que su Hijo ha venido a la tierra para salvarnos a los miserables, como él mismo lo declaró: "He venido a salvar lo que estaba perdido" (Lc 19,10). Y por salvarnos aceptó entregar hasta la vida: "Hecho obediente hasta la muerte" (Flp 2,8). Por consiguiente, si María nos amase fríamente, demostraría estimar poco la sangre de su Hijo, que es el precio de nuestra salvación . Se le reveló a la monja santa Isabel que María, que estaba en el templo, no hacía más que rezar por nosotros, rogando al Padre que mandara cuanto antes a su Hijo para salvar al mundo. ¡Con cuánta ternura nos amará después que ha visto que somos tan amados de su Hijo que no se ha desdeñado de comprarnos con tanto sacrificio de su parte! Las glorias de María

jueves, 17 de abril de 2014

ORACIÓN PARA PEDIR PERDÓN A DIOS

Aquí me tienes Señor,parándome, después de la
centésima caída.Agradeciendo tu amor infinito,en la
misericordia de tu centenaria acogida. Vengo a
pedirte perdón urgente,por las mil veces que reduje el
amor,al círculo de mis cercanos.Por ignorar,
indolente,lo bueno de mis hermanos. Por recordar
con afectuoso sentimientosólo a quienes alimentaron
mi egoen algún generoso momento.Por las veces que
pude hacer algo más y mejor,y me auto disculpé con
débil argumento. Por haber extinguido el grato
recuerdo,de tantos miles que en la vida me han
ayudadoPor creer que siempre tenía la razónen mis
acciones y razonamientos.Perdón, Señor, por mis
caprichos personales,que impuse a los demás sin
esperar consentimiento.Por la rebeldía interior no
expresada,que disfracé en una acción obediente. Por
amar, sin demostrar el sentimiento.Por las veces que
mi amor urgente hacia ti,no se detuvo en mis
hermanos.Creyendo, ingenuamente,que llegaría
veloz,sin fraternal aditamento. Por la cobardía de no
cambiar lo suficientecuando una palabra o gesto lo
advirtió.Y por las veces que no tuve,la valentía de
señalar el error,al hermano fraternalmente. Por no
alinear la proa de mi débil barcahacia el temporal
violento,cuando tú me llamas a maravillosa
singladura,que durará eternamente.Finalmente,
perdóname, SeñorPor pedirte hoy público
perdón,cuando mis hermanos ya lo hicieron en
silencio.
AMEN

domingo, 30 de marzo de 2014

Ídolos e imágenes sagradas

I. Aclaración bíblica
!Cuántas veces no hemos escuchado a los evangélicos y demás
cristianos acusar a los católicos de adorar imágenes ¡. lo que está
prohibido en la Biblia, cuando leemos: "Tenga, pues, mucho cuidado
de no caer en la perversión de hacer figuras que tengan forma de
hombre o de mujer, ni figura de animales, aves, reptiles o peces. Y
cuando miren al cielo y vean el sol, la luna, los estrellas y todos los
astros, no caigan en la tentación de adorarlos" (Deuteronomio 4,
15-19 ).
Para entender este decreto divino tenemos que situarnos en el
contexto histórico, geográfico, cultural y religioso en el momento en
que se escribió este libro del Pentateuco: cuando solamente el "pueblo
judío" como el "escogido", rendía tributo al único y verdadero Dios
revelado a Moisés en el monte Horeb (Exodo 20,3). Por el contrario,
las otros civilizaciones y pueblos antiguos que vivían en la región de la
Mesopotamia, adoraban falsos dioses (Josué 24,14).
II. Los ídolos de los paganos
Las Sagradas Escrituras hacen varias referencias de estas deidades
identificándolas con nombres propios. El principal de todos que
rivalizaba con Yahvé, era Baal que significa "Amo o Señor", dios de los
cananeos representado en forma de buey, y que fue sometido a la
prueba del fuego por el profeta Elías en el monte Carmelo (1 Reyes
18,20-40). También en Babilonio se encontraban los dioses Bel y
Marduc (Jeremías 6,23-27), y una enorme serpiente que fue destruida
por el profeta Daniel (14, 23-27): al igual, que Moloc, dios de los
amonitas con cabeza de toro y cuerpo de hombre ( 1 Reyes 11,7),
Dagon, ídolo de los filisteos con figura humana hasta la cintura, y
terminando en forma de cuerpo de pez (1Samuel 5,4), El becerro de
oro, construido por Aarón y los hebreos durante el éxodo (32,1-8).
Mélec, que significa ''rey", y se aplica en el Antiguo Testamento como
título a varios dioses legendarios (Isaías 57,9), la "diosa reina del
cielo" en Egipto (Jeremías 44, 16-19), al lado de Astarté, diosa
cananea de lo fertilidad, Milcom, otro ídolo de los amonitas , Quemos
dios de Moab ( 1 Reyes 11, 57), la estrella del dios Refán (Hechos
7,43),  Zeus y Hermes para los griegos (Hechos 14,11-12), además de
muchos dioses del Canaán (Salmo 106, 38), y de otros pueblo paganos
(Jueces 10,6). Todos ellos era imágenes de dioses hechos para
adorarlos (Hechos 7, 43).
Estos ídolos de los paganos eran elaborados con "oro, plata, Bronce,
hierro, madero y piedra"(Daniel 5,4), "tienen boca, pero no pueden
hablar tienen ojos, pero no pueden ver" ( Salmo 115, 4- 8), ya que
son verdaderos "altares de los demonios" ( 2 Reyes 23,8), "que no
sirven para nada" (Jeremías 2,11), ni pueden salvar ( Isaías 45,20).
Por eso, el apóstol San Juan recalca que hay que cuidarse de los
"dioses falsos" (1Juan 5,21), "Porque todos los dioses de los pueblos
son ídolos" (Apocalipsis 96,5). Mientras que San Pablo agrega "los
dioses hechos por los hombres no son dioses" (Hechos 9,26), "un
ídolo no tiene valor alguno en el mundo" (1Corintios 8,4).
III. Condenación de Yahvé a la idolatría
Hay tres razones por las que La Biblia condena este tipo de culto:
1. Porque era algo detestable ante los ojos de Dios: 'Yo soy el Señor,
ése es mi nombre, y no permitiré que den gloria a ningún otro, ni  que
honren a los ídolos en vez de a mí" (Isaías 42,8).
2. Porque el pueblo judío llegó o introducirlos en el templo sagrado de
Jerusalén, la ciudad escogida entre todas las tribus de Israel ( 1 Reyes
11,32), después de que el rey Salomón en su vejez Cayena en la
idolatría ( 1 Reyes 11, 4; Jeremías 7,30); lo que duró hasta la reforma
en el reinado de Josías (2 Reyes 23,4).
3. Porque los israelitas les ofrecieron en su honor vino y cereal (Isaías
57, 6), Incienso en altares de ladrillo y sobre los montes (Isaías 65,
3.7); sacrificaban toros, mataban hombres, degollaban ovejas,
desnucaban perros y derramaban la sangre de los cerdos (Isaías 66,3).
Incluso, "han sacrificado en el fuego a sus propios hijos"   (Ezequiel
23, 37).
Fueron estas las causas por las que el Señor castigó ejemplarmente a
Israel ( Jeremías 44. 22-23).
IV. Las imágenes sagradas
El mismo Dios del cielo le ordenó a su pueblo construir figuras con
fines curativas, sagradas y decorativas; como la "serpiente de bronce"
que fue utilizada como antídoto contra la mordedura de estos reptiles
en el desierto del Sinaí (Números 21, 8); o el "arca de La alianza",
cofre hecho de madera de acacia y recubierta de oro, con dos
querubines en la tapa, y en cuyo interior se encontraban las tres
grandes reliquias de la "Antigua Alianza", que eran las tablas de la ley,
el bastón milagroso de Aarón y una jarra de oro con parte del maná
(Exodo 25.10-22; Hebreos 9,3-5). Era tal su importancia y dignidad
que Yahvé descendía en medio de una nube sobre ella, en el lugar más
sagrado de la tienda y del templo, que era llamado como el
"Santísimo" (Levítico 16,2; Hebreos 9, 1-3), aquí daba las órdenes
para los israelitas "desde lo alto de la tapa, de entre los dos seres
alados" (Exodo 25,22), "que representaban la presencia de
Dios"(Hebreos 9,5) . Solamente los levitas (ayudantes de los
sacerdotes) debían cargarla cuando era trasladada en procesión de un
lugar a otro (1 Crónicas 15, 1-2); nadie a parte de ellos podían
tocarla, pues morían en el acto ( 2 Samuel 6, 6 - 7). El propio Josué en
compañía de los ancianos de Israel, se postraron delante suyo para
hacer oración al Señor (7,6), comparar con (2 Crónicas 20,18). Caso
contrario fue lo que le sucedió a los tres jóvenes hebreos: Sadrac,
Mesac y Abed-Nejo; quienes no quisieron arrodillarse para adorar la
estatua de oro que mandó a construir el rey Nabucodonosor en
Babilonia (Daniel 3,1-18). Cumpliendo así el mandato de la ley mosaica
en Deuteronomio 5,8-9.
V. El templo de Jerusalén
Este recinto sagrado era llamado como la "casa de Dios" (2 Crónicas
6,18), "Santo Templo" (Salmo 68,5) o "templo del Señor" (1Samuel
1,9.24); era considerado como "una figura del santuario
verdadero" (Hebreos 9,24); y estaba adornado en un principio por
"seres alados, palmeras, flores, granadas, frutas, leones, toros y
guirnaldas" (1 Reyes 6, 18.29.32.34-35; 7,19-20,25. 29.36). El ya
mencionado rey Salomón, hizo dos enormes ángeles de madera de
olivo y cubiertos de oro, para que custodiaron el Lugar Santísimo (1
Reyes 6,23. 28-29). Anteriormente, Moisés había dado ordenes a los
artistas para que confeccionaran en el Santuario, diez cortinas de
diferentes colores bordadas con dos seres alados (Exodo 26,1.31-33;
36,8.35); y todo esto con la aprobación celestial. Es más, en la visión
que el profeta Ezequiel tuvo del "templo futuro", aparecen dos
imágenes de un ángel con cara de hombre y otro con cara de león, al
lado de más "seres alados y palmeras"(41, 18-20).
VI. Conclusión final
Son estos los argumentos bíblicos que tiene la religión católico desde
sus mismos orígenes históricos en las catacumbas romanas
(considerados los monumentos cristianos más antiguos), para tener
representaciones artísticas en sus iglesias de Jesús como el "buen
pastor", o el "pez" símbolo del Mesías; además de crucifijos, iconos e
imágenes de la Virgen María, los ángeles y los santos; que están hechos
no para adorarlas, sino para veneradas, y dirigir nuestras plegarias al
Altísimo ( 2 Samuel 22,7).
La Virgen María en la Biblia
! Cuántas veces no hemos escuchado a los evangélicos y demás
cristianos ¡ acusar a los católicos de   adorar a " María " como si fuera
una "Diosa"; desobedeciendo así el primer mandamiento de la ley de
Dios dado a Moisés en el monte  Sinaí,  que dice: " Adorarás al señor
tu Dios y sólo a él darás culto ". (Deuteronomio 6,13), " no tendrás
otros Dioses a parte de mi" (Exodo 20, 3).
Hay que tener en cuenta que la Iglesia Católica ha aceptado fielmente
este decreto divino en la persona de " Dios Padre" y en  "Jesucristo"
quien " es la imagen visible de Dios, que es invisible ", ( colosenses
1, 15). " El es el resplandor glorioso de Dios,  la imagen misma de lo
que Dios es" ( Hebreos 1,3). Que quede claro que los católicos no "
adoramos" a María, sino que la " veneramos" ( Respeto especial),
porque es ella la mujer escogida por el Padre Eterno, para que fuera la
madre de su "hijo unigénito" pues " la mujer dio a luz un hijo
varón,. El cual ha de gobernar a todas las naciones con cetro de
hierro" (Apocalipsis 12, 5), ( Lucas 1, 32- 33).
Por esta razón, el ángel  San Gabriel recalca que María es " la
favorecida de Dios" ( Lucas 1, 28) , y su prima Santa Isabel la llama
"Bendita entre todas las mujeres " ( Lucas 1, 42);  es también la
"nueva Eva" , anunciada desde el principio en el libro del Génesis
después de la desobediencia de nuestros primeros padres en e paraíso,
cuando " Dios el Señor" le dijo a la serpiente : " Haré que tu y la
mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y  su
descendencia" ( 3, 15). Por otra parte , de la vida de María sabemos
que era una joven de raza Judía de unos 15 años de edad, que vivía
en el pequeño pueblo de Nazaret ( Israel), y estaba comprometida en
matrimonio con José, descendiente del rey David  ( Lucas 1, 26 - 27),
hombre " justo" o " santo"  ( Mateo 1,19) . Igualmente, las
Escrituras nos aportan una valiosa información sobre las virtudes en
ella, como la obediencia absoluta al mandato de Dios, al responder al
ángel "Hágase en mí según tu palabra ", y su humildad llamándose así
misma como la " esclava del señor" ( Lucas 1, 38). La concepción del
Hijo de Dios, es fruto del Espíritu Santo y el poder del Dios Altísimo,
que descansó sobre ella como una nube (Lucas 1,35); tal cómo sucedía
cuando Yahvé descendía en la Tienda del Encuentro del Santuario,
construido por Moisés (Exodo 40,35). Por eso, la Virgen María es
llamada por los teólogos como el "nuevo Santuario". También se
destaca La pobreza en que vivía con su esposo, ya que " sucedió que
mientras estaban en Belén, le llegó a María el tiempo de dar a luz. Y
allí nació su primer hijo, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en el
establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón" (Lucas
2, 6 - 7); Asimismo, en la presentación del niño en el templo con el
humilde sacrificio de un par de tórtolas o dos pichones de paloma
(Lucas 2,24).  Su angustia al encontrar después de tres días  de
desaparecido a Jesús de doce años, sentado entre los doctores de la
ley en el santuario de Jerusalén ( Lucas 2, 48), guardando todas estas
cosas en su corazón  (Lucas 2, 51). La fidelidad a su Hijo en la bodas
de Caná, al indicarle a los que estaban sirviendo el vino " Hagan todo
lo que el les diga" (Juan 2,5); y en el Pentecostés, cuando recibe el
Espíritu Santo en forma de llamas de fuego, en compañía de los once
apóstoles , los parientes de Jesús y otras mujeres ( Hechos 1, 12 - 14).
Del mismo modo, el dolor de toda buena madre al ver a Cristo clavado
en la cruz lleno de heridas y golpes en todo el cuerpo (Juan 19, 25;
Isaías 52, 13 -14), hasta el punto que era como si una espada le
traspasara su alma. Cumpliéndose así la profecía de Simeón, cuando el
pequeño Jesús fue presentado por sus padres en el templo de la
Ciudad Santa según la ley mosaica ( Lucas 2,22-35; Juan 19,31-34).
Sin embargo, y a pesar del agotamiento físico  y la cruel agonía en el
madero, el Mesías  antes de Morir sacó fuerzas suficientes para
encomendar el cuidado de su madre, a Juan, el "discípulo amado",
quien "la recibió  en su casa" (Juan 19, 26-27).
Por todos estos argumentos bíblicas, la Iglesia Católica reconoce que
María es la " madre del Señor" ( Lucas 1,43), quien tomó la naturaleza
humana al nacer de su vientre para traer la salvación a toda la
humanidad (Gálatas 4,4; Filipenses 2,6-8). Como si fuera poco, la
Santísima Virgen proclama que todas las generaciones la llamarán
"Bienaventurada" porque el Todopoderoso ha hecho en ella grandes
cosas ( Lucas 1,48 - 49); y en el último libro de la Biblia, llamado el
Apocalipsis ( o Revelación), la muestra como una "reina radiante"
pues " Apareció en el cielo una gran señal: una mujer envuelta en el
sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y una corona de dos
estrellas en la cabeza" ( 12, 1).
La virginidad de María a la luz de la verdad bíblica
I. La profecía
Un hecho en común entre la Iglesia Católica y las demás confesiones
cristianas, es en afirmar según la revelación sagrada que la madre del
Hijo de Dios, sería una "doncella virgen" (Isaías 7,14; Mateo 1,22-23).
II. El matrimonio con José
En los designios del Altísimo era necesario que la madre del Salvador,
tuviera un apoyo moral, económico y de protección en la crianza de su
hijo. Este matrimonio sería completamente consagrado al servicio
divino, así lo podemos anotar en los siguientes pasajes bíblicos:
> Cuando el ángel San Gabriel le comunica a María que ella sería la
madre del Emanuel (Dios con nosotros), deja en claro su condición
virginal (Lucas 1,34).
> Cuando María se encontraba embarazada, José, su marido como
hombre justo o santo, y a pesar de desconocer todavía que lo
concebido en ella era fruto del Espíritu Santo; no quiso denunciarla
públicamente por infidelidad a las autoridades religiosas, como
mandaba la ley mosaica (Matea 1,19; Juan 8,3-5).
> Los protestantes creen que José y María tuvieron relaciones
maritales, ya que el evangelio de San Mateo (1,25); nos dice que "no
vivieron como esposos hasta que ella dio a luz a su hijo". Sin
embargo, a lo que se refiere el evangelista  es que el santo matrimonio
compartieron formalmente el mismo hogar, pues antes cuando estaban
comprometidos no vivían juntos (Mateo 1,18). igual opinión tiene san
Lucas, ya que en el viaje del santo matrimonio de Nazaret a Belén para
el censo, nos dice: "Fue allá a inscribirse, junto con María, que estaba
comprometida para casarse con él y se encontraba encinta" (2,5).
II. Jesús: Hijo primogénito
Causa confusión en los hermanos separados cuando el evangelio de
San Lucas, se menciona que "en Belén, le llegó a María, el tiempo de
dar a luz. Y allí nació su primer hijo"(2,6-7); dando a entender que
debió de haber tenido más hijos. No obstante, en el contexto bíblico el
término "primogénito", hace alusión que el primer hijo de un
matrimonio judío quedaba consagrado a Dios (Exodo 13,1-2.12;
34,19); y exigía la presentación del niño Jesús en el templo de
Jerusalén (Lucas 2,22-23).Pero El era ya el "Primogénito de
Dios" (Hebreos1,6). Asimismo, las Sagradas Escrituras agregan que los
"primogénitos" pueden ser "unigénitos" (1Crónicas 23,17); de hecho,
Cristo Jesús también es el "Unigénito de Dios" (Juan 3,16; 1,14).
IV. La infancia de Jesús
Los dos únicos relatos que encontramos en el Nuevo Testamento de la
infancia de Jesús, no nombran hermanos menores, así por ejemplo:
> En el destierro de la sagrada familia a Egipto y después de la muerte
del rey Herodes, un  ángel se le aparece en sueños a José ordenándole
que regrese a Israel con María y el niño (Mateo 2,19-20). Ahora bien,
se sabe con certeza que el Mesías nació en el año 747 de la fundación
del imperio romano, siete años antes de nuestra era actual; y el rey
Herodes el grande murió en la primavera del año 750, es decir, en el
año 4 A.C. Por consiguiente, pasaron de tres a cuatro años; tiempo
más que suficiente para que José y María hayan decidido tener alguno
de los "cuatro hermanos" y otras "hermanas" del Señor (Mateo
13,55).
> El evangelio de San Lucas (2,41-42), narra que "Los padres de Jesús
iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Y así,
cuando Jesús cumplió doce años, fueron allá todos ellos". Nótese bien,
que se dice "todos ellos", ¿Quiénes?, "los padres de Jesús" y el mismo
"Jesús". Igualmente, la misma respuesta se saca cuando María después
de tres días encuentra a su hijo perdido en el templo entre los
doctores de la ley: "- Hijo mío, ¿por qué  nos has hecho esto? Tu padre
y yo te hemos estado buscando llenos de angustia"(Lucas 2,48).
V. El término "hemano" en la Biblia
En el Antiguo Testamento que fue escrito en hebreo y arameo, no hay
un vocablo para nombrar a los tíos, sobrinos, primos, cuñados o
amigos; y es así como la palabra hebrea "aj" designa muchas veces al
pariente más cercano de una misma familia. Del mismo modo, los
traductores griegos del Nuevo Testamento traducen el término
semítico de "hermanos" (adélfos), en un sentido generalizado. Sobre
este punto encontramos el caso de tíos y sobrinos como Abraham y
Lot (Génesis13,8;14,16); Labán con Jacob (Génesis 29,13.15). Al igual
que a los primos (1Crónicas 23,21-22); a los que pertenecen a una
misma nación (Génesis 16,12; Deuteronomio 2,4); a los miembros de
una misma tribu (2Reyes 19,12)o pueblo (Exodo 2,11); a los que
conforman la misma naturaleza humana (Mateo 5,22; Hebreos 2,11); y
a los que tienen un mismo Padre Celestial (Hechos 10,23; Romanos
8,17; Colosenses 1,2; 1Juan 3,9-10).
Vl. Los hermanos de Jesús
Solamente aparecen en la vida pública del Señor, y son llamados con
nombres propios: "?No es éste el carpintero, el hijo de María y
hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no viven sus hermanas
también aquí, entre nosotros? (Marcos 6,3). Ahora bien, para tener
una mejor comprensión sobre este tema es necesario estudiarlo
detenidamente:
> En ningún relato bíblico se afirma que los llamados "hermanos" y
"hermanas" del Señor, sean hijos de ella.
> En las bodas de Caná, se nombra a María como "la madre de
Jesús" (Juan 2,1.3); y no "la madre de Jesús, Santiago, José, Judas,
Simón y otras hermanas", incluso, a la fiesta sólo fueron invitados a
parte de María  a "Jesús y sus discípulos" (2) y no a sus "hermanos",
quienes aparecen después en el viaje a Capernaum (12); lo que da a
entender que los "discípulos" son más importantes  en la vida de
Cristo, que los llamados "hermanos" suyos.
> En la sinagoga de Nazaret, la gente sólo reconoce al Mesías como "el
hijo de José" (Lucas 4,22); y no "uno de los hijos de José". Del mismo
modo, los judíos de la sinagoga de Capernaum identifican al Divino
Maestro como el único hijo de José y de María (Juan 6,42).
> De estos cuatro hermanos, se sabe que "Santiago" el menor y
"Judas" Tadeo pertenecían al grupo de los doce amigos del Señor. Sin
embargo, se explica que "Santiago" era hijo de Alfeo (Mateo 10,3;
Marcos 3,18) y "Judas" como hijo de Santiago (Lucas 6,16; Hechos
1,13).
> En la introducción de la carta de Judas Tadeo (1,1), leemos: "Yo
Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago", haciendo una
diferencia entre el uno y el otro. Además, en la epístola de Santiago
(1,1) llamado como hermano del Señor, también se declara solamente
como "Siervo de Dios y del Señor Jesucristo".
> En otro encuentro con su madre y sus hermanos, el Redentor nos
exhorta a creer que "los que oyen el mensaje de Dios y lo ponen en
práctica, ésos son mi madre y mis hermanos"(Lucas 8,21); hablando
de una familia en un sentido "espiritual" y no de "sangre". Porque "a
quienes lo recibieron y creyeron en él, les concedió el privilegio de
llegar a ser hijos de Dios. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni
los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado" (Juan
1,12-13). Y es por eso, que su Hijo es "el mayor entre muchos
hermanos"(Romanos 8,29).
> En la pasión del Santo de Dios en el monte Gólgota, se habla de un
grupo de mujeres conformadas por "María" la madre de Jesús, "y la
hermana de su madre, María, esposa de Cleofas" (Juan19,25), en
compañía de otra "María la madre de Santiago el menor y de José" con
"Salome" (Marcos 15,40). También se encontraba "María Magdalena"
y "La madre de los hijos de Zebedeo" (Santiago el mayor y Juan)
(Mateo 27,56).
> Cristo utiliza el término "hermano" para dirigirse a los apóstoles, en
la aparición a María Magdalena el domingo de resurrección (Juan
20,17), y en el día del juicio final (Mateo 25,40). Incluso, San Pablo
agrega que el Señor también se apareció "a más de quinientos
hermanos" (1Corintios 15,6).
Vll. María: Madre de la Iglesia
La fe católica enseña que la Virgen Santísima es madre de todos los
creyentes, desde el momento que el Redentor en la cruz le encomendó
el cuidado a Juan, el discípulo amado, quien "la recibió en su
casa" (Juan 19,26-27); cosa que no fuera necesario si El Señor hubiera
tenido más hermanos carnales. Ella fue desde ese momento como nos
asegura la tradición antigua el soporte espiritual de los apóstoles y
discípulos de la naciente comunidad cristiana. Ya que "Todos ellos se
reunían siempre para orar con los hermanos de Jesús, con María su
madre y con las otras mujeres" (Hechos 1,14).
VIII. Testimonio de los santos padres de la Iglesia
Para los Santos Padres de la Iglesia la "Virginidad de María" era una
creencia común, así por ejemplo: San Ignacio de Antioquía martirizado
en el año 107, repetía varias veces en sus escritos que "Jesucristo
nació de la Virgen María". San Hipólito, sacerdote romano muerto por
Cristo en el 213, escribe: "La virginidad de María es un misterio que el
mundo no puede comprender, y que se ha cumplido en el silencio de
Dios". En este mismo siglo, otro gran apologista Orígenes, rechazaba
las charlatanerías de un judío llamado Celso que negaba la virginidad
de María; San Efrén muerto en el 373, decía de ella: "Tú eres la más
pura en el alma y en el cuerpo, tú sobrepasas en castidad , en pureza y
en virginidad a todas las criaturas". En este mismo año, San Ambrosio,
obispo de Milán (Italia), redactó una carta a su hermana religiosa en
Roma, en la que agrega: "Quién más casta que la madre que ha traído
a su Hijo al mundo permaneciendo virgen. Ella era virgen pero no solo
de cuerpo sino también de espíritu". San Basilio (+458), subraya: "Los
amigos de Cristo no pueden aceptar que la madre del Señor haya
perdido su virginidad". Asimismo, San Atanasio (+599), escribió:
"María permaneció virgen hasta el fin". Mientras tanto, el célebre
Doctor de la Iglesia San Agustín, obispo de Hipona (+430), agregaba:
"Jesús nació de madre intacta, pues concibió siendo virgen, siendo
virgen dio a luz, y murió virgen".
IX. María y los padres de la reforma protestante
Los fundadores de la reforma protestante, como Lutero, Zwinglio y
Bucero; no negaron la integridad y la virginidad de la Madre del Hijo
de Dios, pero sí lo hicieron sus discípulos inmediatos.
Las apariciones de la Virgen María
En la historia del cristianismo la Virgen María ha jugado un papel
especial, pues desde sus mismos orígenes hasta nuestros días se han
registrado infinidad de apariciones suyas; se calculan que son cerca de
mil. Solamente en el siglo XX se presentaron casi 500 manifestaciones
marianas en 100 partes distintas. Es importante anotar que todas
guardan cierta relación con la visión que narra el Apocalipsis (12,1),
que dice: "Apareció en el cielo una gran señal: una mujer envuelta en
el sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y una corona de
doce estrellas en la cabeza". Del mismo modo, todos los videntes
describen a la madre del Redentor como una mujer hermosísima no
mayor de 20 años, con facciones bien delineadas, un rostro maternal
y puro, en ocasiones sonriendo o con una mirada triste; además
radiante y luminosa, pero se le puede mirar a la cara sin hacerle daño
a la vista. Incluso, tomando a veces los rasgos típicos de cada región,
como en México donde se mostró como una princesa azteca.
Sus vestimentas son de diferentes tonalidades, en Fátima apareció con
un traje blanco sujeto por un cordón dorado y un manto bordado en
oro; en Lourdes, de blanco con una cinta azul en la cintura, en el
convento de las hijas de la caridad en París se dejó ver toda de blanco,
y en Guadalupe, lo primera aparición reconocida oficialmente por la
iglesia romana, tenía una túnica rosada con un manto azul verdoso.
Igualmente, sus ropajes pueden ser un símbolo de protección para el
creyente, como ocurrió con la revelación a San Simón Stock de
Nuestra Señora del Carmen con un manto café y un velo blanco.
Asimismo, la Santísima Virgen se ha dado a conocer con diferentes
títulos como: "La Inmaculada Concepción", "La siempre Virgen María",
"La Virgen del rosario", "La Reina de la paz" del "cielo" y demás.
Otra cosa en común, es que antes de las apariciones se presenta un
ángel como antesala de las mismas, la virgen puede verse sola, otras
veces al lado de José y el pequeño Jesús en brazos, con los ángeles
custodios, o Juan Bautista y Juan Evangelista. También van acompañas
de luces, rayos y truenos, olores y música celestial, hechos milagrosos
como el manantial que hizo brotar en Lourdes, que ha curado a
miles de enfermos; lluvia de pétalos que desaparecen antes de tocar la
tierra, caída de copos de nieve o una especie de escarcha; o la famosa
danza del sol en Fátima, ante la mirada atónita de casi cien mil
personas.
Ya en cuanto los mensajes son de diferentes características, pues pide
insistentemente el rezo del rosario, la penitencia,  comunión
reparatoria, promesas y palabras de consuelo, lugares de culto a su
devoción, además para poner fin a una epidemia o anunciar un futuro
castigo si el mundo no deja de ofender a Dios. Ahora bien, las
personas escogidas para estos eventos sobrenaturales van desde papas,
cardenales, obispos, fundadores de órdenes religiosas, monjes del
desierto, misioneros en tierras lejanas, místicos, emperadores,
caciques, madres de familia, mendigos, niños o por medio de los
sueños como ocurrió con el sacerdote San Juan Bosco en Turín
(Italia). De estos videntes podemos destacar al indio san Juan Diego a
quien la Virgen de Guadalupe, le dejó impresa su imagen en su capa
en el cerro del Tepeyac (México), en 1531. Santa Catalina Labouré,
monja vicentina a quien se le manifestó Nuestra Señora de la Medalla
Milagrosa en París en 1.830; a una aldeana adolescente de nombre
Santa Bernardé Soubiriú en la gruta  de Massabielle (Francia), en
1858. Al igual, que a los tres pastorcitos: Lucia y sus primos los
beatos Francisco y Jacinta en el valle de Cova de Iría (Portugal),  en
1917.
La Iglesia Católica aclara que la "revelación divina" terminó con la
venida del Mesías a la tierra (Hebreos 1,1-2), cuyo mensaje quedó
concluido con la muerte de Juan, el último de los apóstoles en el año
102 D.C. (1Juan 1,1-3). sin embargo, estas apariciones marianas que
han sido certificadas como auténticas después de un largo y detallado
estudio, y las que se encuentran en este proceso por las autoridades
eclesiásticas, son consideradas como "revelaciones particulares", que
tienen  como meta ayudar a vivir más plenamente la fe del pueblo de
Dios.
La Virgen de Guadalupe
I. El relato histórico
La aparición de la Virgen de Guadalupe se remonta a los tiempos de la
conquista de América, en los territorios de México a manos de Hernán
Cortés; cuando en el año 1531 y a escasos doce (1519) de la llegada de
los españoles, al recién convertido indio Juan Diego Cuauhtlatoatzin
(El águila que habla), se le manifiesta la Reina del Cielo en el cerro del
Tepeyac desde el 9 de diciembre hasta el 12 del mismo mes. Ella lo
saluda en su lengua nativa el náhuatl, y se llama a sí misma con el
nombre de Coatlaxopeuh, que significa  "aquella que pisa la
serpiente" (comparar con Génesis 3,15). Envía además un mensaje a
fray Juan de Zumárraga, primer obispo de México. Es la voluntad de la
Santa Señora, que se le construya un templo en su honor en el sitio de
las apariciones, en donde ella se encargará de oír las súplicas de quien
la invoque, y de remediar todos los males por su bendita intercesión.
Como era de esperar al pobre indígena se le tildó de loco, pero en
vista de su insistencia el alto prelado le manda a pedir a la Señora del
Cielo alguna señal divina. La Virgen asede a esta petición y manda a su
siervo a cortar diferentes rosas de Castilla en el mismo cerro. Aquí se
produce el primer milagro, pues como lo confirman los botánicos era
imposible que el frío mes de diciembre, pudiera florecer de forma
natural las rosas, en lo alto del monte. Al llegar al palacio obispal y
estando solamente en su presencia, el indio Juan Diego deja ver su
blanca capa en donde había guardado las rosas tocadas por la Señora,
y para asombro de todos aparece la preciosa imagen de la Virgen
Santísima. El mismo jerarca la llamó con el nombre de "Guadalupe", en
recuerdo de una advocación mariana en Extremadura, España, y
coloca la milagrosa tilma en su capilla privada, hasta que se construyó
la primera iglesia en el sitio de las apariciones. El santo indígena se
trasladó a vivir en una pequeña celda en el cerro del Tepeyac,
dedicándose a la oración y a la atención de los peregrinos hasta su
muerte el año de 1548.
Otro hecho importante es que en torno a la Virgen de Guadalupe se
creó  pronto una enorme devoción, se logró en los primeros diez años
la conversión de no menos de ocho millones de aztecas y la unidad de
su pueblo fracturada por la conquista extranjera. Ya sobre las pruebas
históricas se encuentra plasmada en el código Escalada, descubierto
por un jesuita español, y fechado en el mismo año de 1548.
Igualmente, se conoce el famoso relato Nican-Mopohua, escrito por el
también indio Antonio Valeriano, entre los años 1545 y 1550.
III. Milagros y análisis científicos
La tilma o ayate es una pieza fabricada con fibra de maguey, el manto
consta de dos partes, en el centro se puede distinguir una costura de
hilo del mismo origen que las mantiene unidas. Sus medidas son
aproximadamente 1,66 metros de largo por 1,05 de ancho.
Llama la atención para los expertos textiles como la manta que estuvo
expuesta directamente al medio ambiente, el polvo, insectos y la
intensa humedad; hubiera creado una especie de protección natural
durante al menos los 116 primeros años de su exposición,
posteriormente fue protegida  por una urna de cristal. Es casi
imposible que una capa que suele tener una duración máxima de
veinte años, se conserva intacta y con aquella viveza en sus colores
después de más de 470 años.
Tampoco se explica como a resistido los negros vapores de infinidad
de candelabros y lámparas que ardían día y noche a escasa distancia
de la impronta. Además la tilma ha sufrido la continua frotación de
cientos de miles de estampas, distintivos, banderas, escapularios,
medallas y manos; sin afectarla en lo más mínimo.
En 1791 mientras un orfebre limpiaba el  marco de oro y plata que
protege la imagen, un frasco de ácido nítrico se derramó
accidentalmente sobre la parte superior del ayate, según los
especialistas la caída de este ácido corrosivo hubiera provocado una
considerable destrucción al tejido; pero nada de esto sucedió. Aparece
eso sí, una mancha amarilla que está desapareciendo con el tiempo.
Asimismo, en la mañana del 14 de noviembre de 1921, un obrero
depositó un ramo de flores cargado con dinamita en el altar mayor de
la antigua basílica; la bomba hizo impacto a escasos metros de la urna.
La explosión demolió las gradas de mármol del altar mayor, los
candelabros, floreros, ventanales de las casa vecinas y un Cristo de
latón de dobló; pero para sorpresa de todos, ni siquiera el cristal que
cubría la imagen de la Virgen sufrió ningún daño.
En el año 1785 se fabricaron don copias de la Virgen Morena, con los
mismos materiales y por los mejores pintores de la época ; sin
embargo las reproducciones no fueron iguales a la original, y con el
tiempo se fueron descolorando y deshaciéndose. En el año1936 el
premio nobel de química, Ricardo Kuhn examinó dos fibras del
manto, llegando a la conclusión que el   origen   de los
colores, no pertenecían a ningún elemento animal, vegetal o
mineral. Seguidamente,  en el  año  1979 se llevó acabo nuevas
investigaciones por científicos de la NASA, con el apoyo de la
tecnología moderna. Se descubrió que toda la imagen de aquel tosco e
imperfecto material no fue pintada por mano humana; el rostro de la
Guadalupana es perfecto y no tiene ningún trazo de pincel. La túnica
rosa y el manto azul son tan brillantes y coloridos, como si acabaran
de ser hechos, además tienen un simbolismo, pues son los colores del
dios supremo de los aztecas, sólo el emperador podía utilizarlos;
sobresale en el pecho unas cintas negras que era llevada por las
indígenas embarazadas. Así la Madre del Redentor presenta a su
Unigénito al Nuevo Mundo. La  Señora también está sostenida por
un ángel cuyas alas son de las plumas del Tzinitzcan, usadas por los
aztecas para confeccionar los ornamentos más preciosos y
considerados superior al oro. Las estrellas que lleva en su vestido,
corresponde a la exacta posición de las principales constelaciones en
el solsticio del invierno, es decir, del momento de la aparición. Por lo
tanto, toda la Virgen de Guadalupe es un mensaje cifrado de acuerdo a
la cosmovisión de los nativos mejicanos.
IV. Los ojos de la Virgen
Para los científicos lo que más les llamó la atención, han sido las
figuras humanas descubiertas mediante ampliaciones por
computadora, en los ojos de tan sólo cuatro milímetros; en ellos
aparecen entre otros el santo vidente y el obispo Zumárraga. Incluso,
si se pasa un haz de luz con un oftalmoscopio en los ojos negros de la
Virgen, se puede apreciar como el iris brilla y adquiere profundidad;
fisiológicamente son perfectos, tal cual como si estuvieran vivos.
IV. La Emperatriz de América
La Virgen de Guadalupe Fue declarada en el año 1910 por el Papa San
Pío X, como "Celestial Patrona de toda América y las Filipinas"; su
fiesta religiosa se celebra el 12 de diciembre. Su basílica es la segunda
más visitada en todo el orbe católico, después de San Pedro en el
Vaticano. Son innumerables los milagros, las curaciones, las gracias y
conversiones que se le atribuyen a la "Morenita del Tepeyac",
cumpliendo así la promesa que le hizo a San Juan Diego: "No estoy yo
aquí que soy tu Madre".

viernes, 28 de marzo de 2014

MARIA MADRE DE DIOS

Santísima Virgen María - María, Madre de Dios
Por EWTN
La Iglesia Católica quiere comenzar el año pidiendo la
protección de la Santísima Virgen María. La fiesta mariana más
antigua que se conoce en Occidente es la de "María Madre de
Dios". Ya en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que
están cavados debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían
los primeros cristianos para celebrar la Misa, en tiempos de las
persecuciones, hay pinturas con este nombre: "María, Madre
de Dios".
Si nosotros hubiéramos podido formar a nuestra madre, ¿qué
cualidades no le habríamos dado? Pues Cristo, que es Dios, sí
formó a su propia madre. Y ya podemos imaginar que la dotó
de las mejores cualidades que una criatura humana puede
tener.
Pero, ¿es que Dios ha tenido principio? No. Dios nunca tuvo
principio, y la Virgen no formó a Dios. Pero Ella es Madre de
uno que es Dios, y por eso es Madre de Dios.
Y qué hermoso repetir lo que decía San Estanislao: "La Madre
de Dios es también madre mía". Quien nos dio a su Madre
santísima como madre nuestra, en la cruz al decir al discípulo
que nos representaba a nosotros: "He ahí a tu madre", ¿será
capaz de negarnos algún favor si se lo pedimos en nombre de
la Madre Santísima?
Al saber que nuestra Madre Celestial es también Madre de Dios,
sentimos brotar en nuestro corazón una gran confianza hacia
Ella.
Cuando en el año 431 el hereje Nestorio se atrevió a decir que
María no era Madre de Dios, se reunieron los 200 obispos del
mundo en Éfeso (la ciudad donde la Santísima Virgen pasó sus
últimos años) e iluminados por el Espíritu Santo declararon: "La
Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es
Dios". Y acompañados por todo el gentío de la ciudad que los
rodeaba portando antorchas encendidas, hicieron una gran
procesión cantando: "Santa María, Madre de Dios, ruega por
nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén".
El título "Madre de Dios" es el principal y el más importante de
la Virgen María, y de él dependen todos los demás títulos y
cualidades y privilegios que Ella tiene.
Los santos muy antiguos dicen que en Oriente y Occidente, el
nombre más generalizado con el que los cristianos llamaban a
la Virgen era el de "María, Madre de Dios".
Benedicto XVI, 2008
"El título de Madre de Dios, tan profundamente vinculado a las
festividades navideñas, es, por consiguiente, el apelativo
fundamental con que la comunidad de los creyentes honra,
podríamos decir, desde siempre a la Virgen santísima. Expresa
muy bien la misión de María en la historia de la salvación.
Todos los demás títulos atribuidos a la Virgen se
fundamentan en su vocación de Madre del Redentor, la
criatura humana elegida por Dios para realizar el plan de la
salvación, centrado en el gran misterio de la encarnación
del Verbo divino.
Y todos sabemos que estos privilegios no fueron concedidos a
María para alejarla de nosotros, sino, al contrario, para que
estuviera más cerca. En efecto, al estar totalmente con Dios,
esta Mujer se encuentra muy cerca de nosotros y nos ayuda
como madre y como hermana. También el puesto único e
irrepetible que María ocupa en la comunidad de los creyentes
deriva de esta vocación suya fundamental a ser la Madre del
Redentor. Precisamente en cuanto tal, María es también la
Madre del Cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia. Así pues,
justamente, durante el concilio Vaticano II, el 21 de noviembre
de 1964, Pablo VI atribuyó solemnemente a María el título de
"Madre de la Iglesia".
Precisamente por ser Madre de la Iglesia, la Virgen es también
Madre de cada uno de nosotros, que somos miembros del
Cuerpo místico de Cristo. Desde la cruz Jesús encomendó a su
Madre a cada uno de sus discípulos y, al mismo tiempo,
encomendó a cada uno de sus discípulos al amor de su Madre.
El evangelista san Juan concluye el breve y sugestivo relato con
las palabras: "Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su
casa" (Jn 19, 27). Así es la traducción española del texto griego:
εiς tά íδια; la acogió en su propia realidad, en su propio ser.
Así forma parte de su vida y las dos vidas se compenetran. Este
aceptarla en la propia vida (εiς tά íδια) es el testamento del
Señor. Por tanto, en el momento supremo del cumplimiento de
la misión mesiánica, Jesús deja a cada uno de sus discípulos,
como herencia preciosa, a su m

MARIA MADRE DE LA IGLESIA

María es madre de la Iglesia y de cada uno de sus miembros por
designio divino. Jesús, desde la cruz, nos dio a María como Madre:
"Jesús, habiendo visto a su Madre, le dice: Mujer, he ahí a tu
hijo!.
Luego dice al discípulo: He ahí a tu Madre!". Y desde aquella hora
el discípulo la acogió en su casa. (Jn 19, 26-27)
Juan representa a todos los que, como el, desean ser el "discípulo
amado" de Jesús. Como el, llevamos a María a nuestra casa. Ver: "He
ahí a tu madre" 'Juan Pablo II
María Santísima es verdaderamente madre nuestra. Ella nos engendra
continuamente a la vida sobrenatural. Ella como madre intercede
continuamente por nosotros ante su Hijo. Ella siempre nos indica el
camino a Cristo y nos concede las gracias necesarias para andar.
La Virgen María fue solemnemente proclamada como "Madre de la
Iglesia" en el Concilio Vaticano II el 21 de nov. de 1964.
La Iglesia celebraba la festividad de la Presentación de la Stma. Virgen
María. Era el día de la clausura de la tercera etapa del Concilio Vat. II,
y en esa ocasión se iban a promulgar tres Documentos Conciliares: el
decreto sobre las Iglesias Orientales Católica; el decreto sobre el
Ecumenismo; y sobre todo, la Constitución Dogmática sobre la Iglesia
"Lumen Gentium".
El estudio y la reflexión que el CVII hizo sobre el misterio de María en
el plan de salvación, no fue promulgado en un documento propio y
particular, sino que providencialmente, bajo la inspiración del ES, fue
integrado como el último capítulo de la Constitución sobre la Iglesia.
Este capitulo VIII, cuyo título es: "La Stma. Virgen María, Madre de
Dios, en el misterio de Cristo y de la Iglesia" fue llamado por Pablo VI
"vértice y corona" de esa Constitución. Fue la primera vez que un
concilio Ecuménico presentó una "extensa síntesis de la doctrina
católica sobre el puesto que María Stma. ocupa en el misterio de
Cristo y de la Iglesia" (Pablo VI)
El propósito del Concilio fue manifestar el rostro de la Santa Iglesia, a
la que María esta íntimamente unida, y de la cual ella es "la parte
mayor, la parte mejor, la parte principal y mas selecta" (S. Ruperto).
Pablo VI, a nombre de toda la Iglesia, expresó una profunda
satisfacción al decir: "podemos afirmar que esta sesión se clausura
como himno incomparable de alabanza en honor de María".
Texto de proclamación
"En verdad la realidad de la Iglesia no se agota en su estructura
jerárquica, en su liturgia, en sus sacramentos, ni en sus ordenanzas
jurídicas. Su esencia íntima, la principal fuente de su eficacia
santificadora, ha de buscarse en su mística unión con Cristo; unión que
no podemos pensarla separada de Aquella, que es la Madre del Verbo
Encarnado, y que Cristo mismo quiso tan íntimamente unida a si para
nuestra salvación.
Así ha de encuadrarse en la visión de la Iglesia la contemplación
amorosa de las maravillas que Dios ha obrado en su Santa Madre. Y el
conocimiento de la doctrina verdadera católica sobre María será
siempre la llave de la exacta comprensión del misterio de Cristo y de
la Iglesia.
La reflexión sobre estas estrechas relaciones de María con la Iglesia,
tan claramente establecidas por la actual Constitución Conciliar (LG),
nos permite creer que es este el momento mas solemne y mas
apropiado para dar satisfacción a un voto que han dado todos los
padres conciliares, pidiendo insistentemente una declaración explícita
durante este Concilio de la función maternal que la Virgen ejerce sobre
el pueblo cristiano.
Así pues, para GLORIA DE LA VIRGEN Y CONSUELO NUESTRO,
PROCLAMAMOS A MARÍA SANTÍSIMA "MADRE DE LA IGLESIA", es decir,
Madre de todo el pueblo de Dios, tanto de los fieles como de los
pastores que la llaman Madre amorosa y queremos que de ahora en
adelante sea honrada e invocada por todo el pueblo cristiano con este
GRATÍSIMO TITULO.
La divina maternidad es el fundamento de su especial relación con
Cristo y de su presencia en la economía de la salvación operada por
Cristo, y también constituye el fundamento principal de las relaciones
de María con la Iglesia, por ser Madre de Aquel que, desde el primer
instante de la encarnación en su seno virginal, se constituyo en cabeza
de su Cuerpo Místico, que es la Iglesia. María, pues, como MADRE DE
CRISTO, ES TAMBIÉN, MADRE DE LA IGLESIA.
Juan XXIII: al iniciar el Concilio dijo: "hagamos todo con María, la
madre de Jesús. Pablo VI, concluye el concilio proclamando: La
maternidad espiritual de María, sobre la Iglesia entera.
-María es la "raíz" del misterio de Cristo: pues es la Madre de Cristo. -
María la "coronación del misterio de la Iglesia: es Madre de la Iglesia.
Notemos que el Sumo Pontífice hizo gran énfasis en su proclamación al
referirse tres veces: "tanto de los fieles, como de los pastores".
Recordemos que toda piedad y culto a la Virgen Santísima se
desarrollan en subordinación armónica al culto de Cristo, gira
alrededor de él y es su punto de referencia.
Esta proclamación sobre la doble misión de María se ha transformado
en gozosa veneración a Ella y en adoración hacia el sabio designio de
Dios, que ha colocado en su Familia- la Iglesia- como en todo hogar
doméstico, la figura de una Mujer, que calladamente y en espíritu de
servicio, vela por ella y protege benignamente su camino hacia la
patria, hasta que llegue el día glorioso del Señor.
Reflexión Teológica
Al declarar a María Madre de la Iglesia se esta afirmando una realidad,
no es solamente un titulo. Corresponde a una real maternidad
espiritual.
María es Madre Espiritual perfecta de la Iglesia.
1- Porque es madre de Jesús y su mas íntima compañera en la
economía de la salvación. Participó con su Hijo del sacrificio de la
Redención y por él fue proclamada madre no solo de su discípulo Juan
sino de todo el género humano. "Ella continúa desde el
Cielo cumpliendo su función maternal de cooperadora en el
nacimiento y en el desarrollo de la vida divina en cada una de
las almas de los hombres redimidos"
2- Como toda madre humana, María, no se limita a dar vida sino a
alimentar y educar. ¿De qué modo coopera María en el incremento de
los miembros del cuerpo Místico en la vida de la gracia?
-Mediante su incesante intercesión inspirada por una ardiente
caridad. Ella aunque está inmersa en la visión de la Trinidad
no olvida a sus hijos desterrados- como ella un día- en la
peregrinación de la fe. Mas aún contemplándolos en Dios y viendo
sus necesidades, en comunión con Jesús siempre vivo para
interceder por nosotros, se hace nuestra Abogada, Auxiliadora,
Intercesora, Mediadora. (Esto se sabe desde los primeros siglos:
bajo tu amparo)
-Su intervención obtiene de la mediación de Cristo la propia fuerza
y es una prueba luminosa de la fuerza de Cristo.
Su intercesión es en virtud de Cristo.
3- María, modelo y ejemplo de virtud. Además de la intercesión, ella
ejerce sobre los hombres redimidos otro influjo: el ejemplo.
Su influjo es real e importantísimo, pues ella ha vivido perfectamente
las virtudes de Cristo. Ella no sólo nos llama sino que su ejemplo nos
mueve y nos anima a vivir una vida de perfección. Así como el
Poderoso hizo grandes cosas en ella,
así las puede hacer en nosotros si le permitimos.
Además, conviene tener presente que la eminente santidad de María,
no fue sólo un don singular de la generosidad divina; fue
también el fruto de la continua y generosa correspondencia de su libre
voluntad a las mociones internas del ES.
Por su perfecta armonía entre la gracia divina y la actividad de su
naturaleza humana, la Virgen dio suma gloria a la Stma.
Trinidad y se convirtió en insigne decoro de la Iglesia.
La Santidad de María mueve los fieles a levantar los ojos hacia ella
pues brilla como modelo de virtud ante la comunidad de los
elegidos (LG 65)
4- Virtudes de María que la Iglesia debe imitar
-La fe y la dócil aceptación de la Palabra de Dios
-La obediencia generosa
-La humildad sencilla
-La caridad solicita
-La sabiduría reflexiva
-La piedad hacia Dios pronta al cumplimiento de los deberes
religiosos.
-La gratitud por los bienes recibidos; ofrece en el templo, en la
comunidad apostólica.
-Fortaleza en el destierro y en el dolor.
-La pobreza llevada con dignidad y confianza en el Señor
-El vigilante cuidado del hijo desde la humildad de la cuna hasta la
ignominia de la cruz.
-Delicadeza provisora
-Pureza virginal
-Fuerte y casto amor esponsal.
Jesús al pie de la cruz, nos da a María, como Madre espiritual no sólo
del creyente pero de toda la comunidad de creyentes que es la Iglesia.
Cuando la Encarnación, María acepta ser la madre del Mesías, o sea
del Salvador, y a la vez, necesariamente madre de los salvados. Ella es
la madre de la Cabeza, y en el orden de la gracia, se convierte también
en madre del cuerpo místico. No se puede concebir a una cabeza sin
cuerpo. María da a luz virginalmente a Jesús en Belén, y María nos da
a luz a nosotros
la Iglesia al pie de la Cruz, cuando tiene su otra anunciación y acepta
ser madre de los creyentes. Darnos a luz, conllevó mucho
dolor, no se desgarraron sus entrañas, pero sí su corazón.

DIOS TE BENDIGA

Cuando alguien te dice: Dios te Bendiga, no solo te está deseando
lo mejor para ti, sino que también está actuando en favor suyo.
Pues cuando Bendices a alguien también atraer el favor de Dios
hacia Ti.
El Efecto de la Bendición es multiplicador ya que es dado por Dios
a sus hijos.
Bendiciones, el significado de la Bendición.
La Bendición invoca el apoyo activo de Dios para el bienestar de la
persona, habla del agradecimiento, confiere prosperidad y
felicidad en la persona que recibe buenos deseos de nuestra
parte.
La Bendición comienza en el hogar, en las relaciones de padres e
hijos, los niños que reciben el regalo de la Bendición tienen un
buen comienzo espiritual y emocional en la vida.
Reciben un firme fundamento de amor y aceptación, este
principio también se aplica a la intima relación de pareja.
Las amistades se profundizan y fortalecen, la hermandad de las
Iglesias se Incrementa, trayendo compañerismo, sanidad y
esperanza a muchos que nunca han recibido una palabra de
Bendición.
El poder de la vida y la muerte está en la palabra.
Al Bendecir, se otorga vida, no solo al que recibe la bendición sino
también al que la da, por eso hoy reparte bendiciones donde
vayas, no solo de palabras sino de hechos, ellas volverán a ti
cuando menos lo esperes, en general, la persona que vive en la
presencia de Dios, amándole y obedeciéndole, goza de la
bendición divina siempre.
Enviado por: Ana Milena Puerta
Al despertar, bendice tu jornada, porque está ya desbordando una
abundancia de bienes que tus bendiciones harán aparecer.
Porque bendecir significa reconocer el bien infinito que forma
parte integrante de la trama misma del universo.
Ese bien lo único que espera es una señal tuya para poder
manifestarse.
Al cruzarte con la gente por la calle, el auto, en tu lugar de
trabajo, bendice a todos.
La paz de tu bendición será la compañera de su camino, y el aura
de su discreto perfume será una luz en su itinerario.
Bendice a los que te encuentres, derrama tu bendición sobre su
salud, su trabajo, su alegría, su relación con Dios, con ellos
mismos y con los demás.
Bendice a todos en todas las formas imaginables, porque esas
bendiciones no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que
algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los
espacios áridos de tu propia vida.
Bendice tu ciudad, tus gobernantes y a todos como los
educadores, enfermeras, barrenderos, sacerdotes y prostitutas.
Cuando alguien te muestre la menor agresividad, cólera o falta de
bondad, responde con una bendición silenciosa.
Bendice totalmente, sinceramente, gozosamente, porque esas
bendiciones son un escudo que los protege de la ignorancia de sus
maldades, y cambia de rumbo la flecha que te han disparado.
Bendecir significa desear y querer incondicionalmente, totalmente
y sin reserva alguna el bien ilimitado –para los demás y para los
acontecimientos de la vida- haciéndolo aflorar de las fuentes mas
profundas y más íntimas de tu ser.
Esto significa venerar y considerar con total admiración lo que es
siempre un don del Creador, sean cuales fueren las apariencias.
Quien sea afectado por tu bendición es un ser privilegiado,
consagrado, entero, Bendecir, significa invocar la protección
divina sobre alguien o sobre algo, pensar en él con profundo
reconocimiento, Significa también llamar a la felicidad para que
venga a Él.
Bendecir significa reconocer una belleza omnipresente, oculta a
los ojos materiales, es activar la ley universal de la atracción que,
desde el fondo del universo, traerá a vuestra vida exactamente lo
que necesitas en el momento presente para crecer, avanzar y
llenar tu vida de gozo.
Es imposible bendecir y juzgar al mismo tiempo, mantén en ti ese
deseo de bendecir como una incesante resonancia interior y como
una perpetua plegaria silenciosa, porque de este modo serás de
esas personas que son artesanos de la paz , y un día descubrirás
por todas partes el rostro mismo de Dios.
Y por encima de todo, no te olvides de bendecir a esa persona
maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y
tan digna de amor, que eres tú mismo.

SAGRADO CORAZON

De labios de mi madre aprendí a decir "SAGRADO CORAZÓN DE
JESÚS EN VOS CONFIÓ".
Desde entonces ha sido mi devoción más fuerte y hermosa.
Lo mas bello de una persona son los sentimientos, porque ellos
son la expresión de su espíritu.
Los sentimientos llevan dentro la llama de nuestro corazón y un
corazón que no arde es un corazón que no vive.
El corazón de Jesús está saturado de sentimientos hondos y
hermosos y su sentimiento central es EL AMOR.
Su sentimiento de amor es como rocío de la mañana, como un
atardecer apacible, como lluvia temprana que en medio del calor
refresca y alegra, como un arco iris salpicado de luz.
Dejarse tocar del amor de Jesús es sentirse inundado del reino de
Dios y es preciso descubrirlo en cada una de sus palabras, sus
gestos, su silencio, su mirada, su Evangelio.
Jesús manifiesta sus sentimientos de amor, en cada uno de sus
gestos y actos de su vida pública, y durante su pasión, en el
huerto de los olivos, cuando lo azotan, lo ultrajan, lo coronan de
espinas, cuando abraza, besa la cruz y carga con ella camino del
calvario, y cuando colgado del madero pronuncia sus siete
mensajes de amor y compasión, y muere en El, expresándonos, su
amor hasta el extremo.
Es el amor de su corazón.
Es la compasión y la indulgencia con la humanidad, demostrada
durante años recorriendo los caminos, derramando amor y
bendiciones, haciendo contacto y relación con los hombres y
atrayéndolos hacia si, DE CORAZÓN A CORAZÓN.
Es Jesús que come el cordero con sus amigos, que lava sus pies y
les dice que se amen los unos a los otros como el los ama.
Es Jesús que durante tres largas horas, llenas de emoción, se
hace silencio, roto solamente para vaciar lo mas hermoso que el
Padre le había confiado, sus palabras largas y profundas, sinceras
y verdaderas; ES JESÚS HECHO AMOR, HECHO CORAZÓN.
Es Jesús en el amor de su corazón que se hace comida y bebida;
que se hace racimo pisado en el lagar, espiga y trigo triturado en
el molino, para hacerse Pan de Vida y Bebida de Salvación.
Es Jesús en su amor hasta el extremo hecho EUCARISTÍA.
Es Jesús que nos abre ahora el amor de su corazón, no ya
coronado de espinas y en llamas, sino que, en medio de esta
sociedad sufriente, golpeada por la injusticia, el pecado y el
desamor, se hace presente en medio de dos rayos infinitos, uno
blanco y otro rojo, símbolos del agua brotada de la herida de su
costado abierto y de su sangre vertida a golpe de lanza.
Son signos de vida y amor.
Son camino de salvación.
Es Jesús misericordioso que nos dice confíen en mi.
"SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIÓ"